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Latinoam�rica

La crisis pol�tica se agrava d�a a d�a


Pep Valenzuela
Rebeli�n


S�o Paulo, 04/07/05.- En estos d�as empiezan a venderse los ordenadores del Proyecto PC Popular, pieza fundamental para el proyecto de inclusi�n digital elaborado por el gobierno federal brasile�o. Llamado tambi�n PC Conectado o Computador para Todos, este programa pretende llevar a un n�mero creciente de ciudadanos, especialmente los de baja renta, la posibilidad de acceder al universo de la inform�tica y de la comunicaci�n v�a internet. Y, al mismo tiempo, promover la producci�n nacional en el sector.
La clave del programa es crear f�rmulas que consigan bajar los precios de los ordenadores y de la conexi�n a la red. La primera medida consiste en conceder a las empresas productoras una importante exenci�n de impuestos que debe trasladarse autom�tica al precio del producto. Con eso se consigue, de un lado, una reducci�n en torno al 10% de los precios y, de carambola, combate a la evasi�n fiscal existente en el mercado.
Mientras tanto, un decreto de la Presidencia cre� un servicio especial que permite a las operadores de telefon�a fija ofrecer planos alternativos de servicio de acceso a internet. Por 15 horas mensuales, se pagar� la cantidad de 7,5 reales (poco m�s de 2 Euro).
Finalmente, otro decreto del gobierno establece tres v�as de financiamiento para la venta y compra de computadores. El primero, microcr�dito para los empresarios; el segundo, utilizaci�n de recursos de un programa de ayuda a la formaci�n de trabajadores que queda disponible para los consumidores y, el tercero, una l�nea de cr�dito destinada a los comercios de venta al consumidor.
Uno de los elementos centrales pol�ticamente y que, adem�s, permiten el abaratamiento del producto, es la utilizaci�n de software libre en los computadores. La meta del gobierno es masificar la venta y utilizaci�n de m�quinas que utilizar�n un procesador del PC de 1,5 GHz, 128 megabits de memoria ram y 20 Gbits de disco. Finalmente, el aparato podr� ser comprado por un precio entre 30% y 40% m�s barato.
Ajeno, sin embargo, a todo eso, el principal acusado por el caso de corrupci�n en la empresa p�blica de correos, diputado Jefferson, parece completamente decidido a lanzar toda la mierda contra el ventilador. En una nueva comparecencia ante la comisi�n parlamentaria investigadora del caso, el susodicho est� utilizando la t�ctica de mezclar denuncias de pr�cticas habituales de corrupci�n pol�tico-institucional que todo el mundo sabe o sospecha, por m�s que nadie se haga responsable, y que le convierten en palad�n moment�neo de la lucha contra la corrupci�n y por la moralidad p�blica, con acusaciones concretas pero sin pruebas, a diestro y siniestro, contra varios diputados y dirigentes de partidos.
La poblaci�n vive en estos momentos con la certidumbre de que cada d�a aparecer� alg�n nuevo esc�ndalo o implicaci�n envolviendo al gobierno o al PT. Mientras tanto, intentando situarse un poco m�s all� de las investigaciones policial y parlamentaria del caso, el gobierno intenta salir de la crisis recomponiendo el esquema de alianzas. Hay que tener en cuenta que el principal acusador contra el hasta hace pocos d�as �segundo� miembro en importancia del gobierno, Jos� Dirceu, y contra el secretario general y el tesorero del PT, Silvio Pereira y Del�bio Soares, es el tal Jefferson, expresidente del PTB (Partido Trabalhista Brasileiro) partido integrante de la base de apoyo a Lula.
Escribe Emir Sader en Carta Mayor (www.agenciacartamaior.uol.com.br), d�a 30 de junio, que el gobierno Lula tiene dos salidas en este momento: una a derecha y otra democr�tica. O sea, respectivamente, siguiendo o pactando la l�nea que marca la actual oposici�n parlamentaria o planteando una salida democr�tica que apunte en la �direcci�n de las promesas hasta hoy no cumplidas�, junto con las �reivindicaciones de los movimientos sociales�. De esa opci�n �depende el futuro�, afirma, concluyendo que �nada ser� como antes� para Lula y el PT.
Jo�o Pedro St�dile, dirigente m�s conocido del Movimiento Sin Tierra-MST, integrante de la Coordinadora de Movimientos Sociales-CMS, junto con la CUT y otros, plantea 5 escenarios posibles: en el primero, el gobierno llega a un acuerdo con el Partido Movimiento Democr�tico Brasile�o (PMDB), especie de caj�n de sastre pol�tico con capacidad de ajuste para muchos intereses, aunque fundamentalmente conservador, para garantizar la tan tra�da y llevada �gobernabilidad� del pa�s. El segundo, es el de la dimisi�n forzada de Lula, impeachment, como ya ocurri� en 1992 con el entonces presidente. En el segundo, Lula mantiene la actual pol�tica econ�mica con la actual base de apoyo. Ya en el cuarto, el gobierno buscar�a acuerdo con el partido del anterior presidente, el Partido de la Socialdemocracia Brasile�a-PSDB. Finalmente, el quinto escenario, que es la propuesta defendida por el MST y la CMS, es el de una alianza de gobierno y movimientos sociales que �recupere la tradici�n hist�rica� del propio Lula y del PT. Con todo, el propio St�dile considera, vistos los acontecimiento, que la hip�tesis m�s probable es la primera.
Sin embargo, ese escenario que el propio Lula anunci� como la gran soluci�n para la actual crisis, hoy ya no puede ser o, al menos, no como se pretend�a. Despu�s de ofrecer 4 ministerios para ese partido, con fotograf�a en la prensa y pase en todos los telenoticias, el PMDB decidi� que no puede comprometerse con este gobierno. Dividido, como m�nimo, en dos tendencias principales, una a favor y otra contra el acuerdo con Lula, la parte del �pro� decidi�, de todas formas, ofrecer el apoyo de sus miembros. S�lo que quieren los cuatro ministros y no los 3 que despu�s del desprecio todav�a les ofrece el Presidente. Las negociaciones contin�an y, qui�n sabe, tal vez consigan resolver la �crisis de gobernabilidad�. Ahora, como cualquier observador podr� comprobar, nada que apunte a un cambio de pol�tica en sentido progresista, sino m�s bien al contrario y, dif�cilmente, estabilidad para mucho tiempo.
En otro frente, y en previsi�n de que el acuerdo con la porci�n del PMDB no sea suficiente, el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, maestro o, tal vez mejor, buen alumno de la pol�tica econ�mica ortodoxa heredada del gobierno anterior, junto con una buena porci�n de los asesores del anterior ministro de la misma �rea, sali� del gabinete de su ministerio para entrar a fondo en la articulaci�n pol�tica de alianzas. Su objetivo, convencer al PSDB. �De qu�?. Todo indica que no es para convencerles de que apoyen una hoy cada vez m�s inimaginable pol�tica econ�mica que tuviese como eje los intereses populares, sino m�s bien convencerles de que el gobierno va a hacer los deberes del modelo neoliberal y mantener la �estabilidad� del pa�s; pero que, para eso, en este momento, la cooperaci�n del PSDB es fundamental.
Y el PSDB? pues� sin prisas y vamos a ver. Las aguas est�n muy agitadas como para compromisos de ning�n tipo ahora mismo. Pero, cualquiera de las situaciones se presenta interesante para el partido de Fernando Henrique Cardoso. Ese partido y su aliado, el PFL (Partido del Frente Liberal, derechista), son los mejor situados en la mayor�a de hip�tesis de degradaci�n o ca�da del actual gobierno. Si Lula tuviese que dimitir, asumir�a el actual vicepresidente, del Partido Liberal, que no tendr�a ning�n empacho ni problema en pactar con los de Cardoso; al contrario. Apoyar un gobierno Lula debilitado y sin capacidad de iniciativa, podr�a ser una buena preparaci�n del camino para ganar las elecciones del pr�ximo a�o. Asumir responsabilidades de gobierno parece mucho m�s dif�cil, a menos que el deterioro de Lula alcanzase niveles dram�ticos, y en ese caso tambi�n servir�a para preparar la entrada de nuevo en el Palacio del Planalto.
De cualquier manera, la hasta hace pocas semanas �incuestionable� reelecci�n de Lula para otro mandato de cuatro est� m�s que en duda. Sobre todo si la actual crisis se alarga y, peor, si del resultado de las investigaciones �l mismo o por lo menos algunos de sus m�s estrechos colaboradores resultasen culpables y condenados. Los resultados econ�micos, por otro lado, parece que no van a seguir ayud�ndole mucho. El crecimiento previsto es menor que el proyectado y se aleja del m�nimo deseable para pensar en reelecci�n. Para agravar las cosas, de seguir elaborando recomposiciones ministeriales y de alianzas pol�ticas por el camino que va, no va a dejar ninguna �excusa� a los movimientos sociales ni a la izquierda pol�tica y social para apoyarle como candidato, a menos que todav�a pudiera surtir efecto el �arrepent�os que el mundo se acaba!�. Sin ese apoyo, poco le quedar�a a Lula para seguir proponi�ndose como candidato, pues no parece que a ninguno de los otros partidos pudiera interesarles, al contrario m�s bien, tenerlo como jefe de filas. �
Pero, y mientras tanto, se pregunta la columnista de un importante diario paulistano, �d�nde est� el PT? Obviamente, no son pocos los problemas del partido en este momento. En primer lugar, importantes dirigentes del mismo est�n siendo acusados de delitos de corrupci�n. Entre ellos, Jos� Dirceu (expresidente), Del�bio Soares (tesorero) y Silvio Pereira (secretario general). Aunque la direcci�n ha salido en defensa de la inocencia de todos ellos sin margen de dudas, las nuevas pruebas y revelaciones surgidas del proceso de investigaci�n del caso est�n complicando progresivamente esa posici�n. El martes 5 de julio, una reuni�n extraordinaria de la Ejecutiva Nacional, seg�n todas las informaciones e indicios, debe sustituir a Del�bio y a Silvinho. Sin embargo, desde las tendencias del llamado campo de izquierda se exige m�s que un simple relevo de cargos. Plantean la necesidad de crear una comisi�n investigadora que ponga las cuentas y responsabilidades en claro y exigen una recomposici�n de la direcci�n que garantice que el debate interno durante la campa�a de elecci�n directa (PED) de las direcciones y presidentes del PT a todo los niveles sea realmente democr�tico. La izquierda petista critica que la direcci�n de partido en estos �ltimos a�os ha actuado de forma autoritaria utilizando un control r�gido y opaco de su dominio de la estructura para imponer, en la pr�ctica, sus posiciones sin un verdadero debate.
La coyuntura actual, aunque mala, �mal�sima� al decir de la mayor�a, a corto y medio plazo para el PT como un todo, abre expectativas reales para un cambio interno. En primer lugar, porque los acusados y los que, de confirmarse, estar�an directa o indirectamente envueltos en los casos, son dirigentes de la tendencia o sector mayoritario del partido, al que pertenece el propio Lula, el llamado Campo Mayoritario; y dif�cilmente pueda mantener la unidad que le ha caracterizado hasta el momento. De hecho, las p�rdidas en forma de alejamiento de tendencias, como la llamado Movimiento PT, o cr�tica de personalidades como el senador Eduardo Suplicy, abren espacio para una recomposici�n de la Direcci�n Nacional m�s favorable a las exigencias de las fuerzas del �rea llamada como �izquierda�, que mantienen su peso, en torno al 30% o 35%. La crisis, estallando justo al principio de esa campa�a electoral, impone te�rica y pr�cticamente debates de fondo sobre la l�nea pol�tica que ha venido siguiendo el partido y tambi�n sobre las formas de organizaci�n y funcionamiento.
El candidato con m�s apoyo dentro de la izquierda partidaria, Plinio de Arruda Sampaio, basa su campa�a para la direcci�n nacional del PT sobre la reconstrucci�n de los n�cleos de militantes y la adopci�n de formas de consulta, discusi�n y decisi�n mediante las cuales sean siempre protagonistas esos n�cleos de base. De hecho, es la misma propuesta que hace 25 present� a la direcci�n del partido, a solicitud de Lula, y que esa direcci�n no acept�. La f�rmula organizativa adoptada en aquel entonces se bas� en n�cleos, aunque no atend�a las exigencias de protagonismo exigidas por Plinio Arruda. A�os m�s tarde, el PT decidi� acabar con los n�cleos. Hoy, los n�cleos vuelven a la agenda de discusi�n.
Otro candidato fuerte, aunque con el apoyo solamente de una de las tendencias de izquierda, la Democracia Socialista, es el exalcalde de Porto Alegre y actual diputado estatal Raul Pont. La propuesta de Pont tambi�n apunta a la recuperaci�n de un partido militante aunque no con la propuesta concreta, al menos de momento, de los n�cleos que avanza Plinio. Les diferencia tambi�n la caracterizaci�n del gobierno. Mientras que Plinio y las tendencias que le apoyan (Acci�n Popular Socialista, F�rum Socialista, Brasil Socialista, Disidencia�) hacen un balance principalmente negativo; desde el lado de Pont, cuya tendencia tiene participaci�n activa en el gobierno (ministro Rosseto, de Desarrollo Agrario) el balance, aunque cr�tico, destaca y asume avances y conquistas.
Valter Pomar es el tercer candidato fuerte de esa �rea, apoyado por la tendencia Articulaci�n de Izquierda. Tercer vicepresidente del PT, Pomar defiende una tesis que no a�ade mucho a lo planteado por los dos anteriores. Afirma que la izquierda tiene oportunidades para ganar forzando un segundo turno en el que un candidato �nico de esa �rea podr�a contar con muchos apoyos de militantes de las otras tendencias e, incluso, del campo mayoritario.
Una soluci�n a mitad de camino entre el Mayoritario y la Izquierda podr�a ser la candidata Mar�a del Rosario, de la tendencia Movimiento PT, tradicional aliado de los primeros pero que en la actual circunstancia se aleja bastante del mismo.
De todos modos, la mayor�a o, como m�nimo, una parte importante de la militancia no consigue salir todav�a de los efectos del �shock�, vive entre la sorpresa y la desorientaci�n total, se pregunta qu� est� pasando y si eso puede o no ser verdad o hasta d�nde. Los caminos que tomen las investigaciones, las opciones adoptadas por Lula para su gobierno y las decisiones del partido en estos d�as van a ser determinantes para responder a estas dudas y preguntas. Pero, lo que s� que parece indudable es lo que afirma Sader: para el PT y Lula �nada ser� como antes�; aunque, a�adiendo algo m�s, de momento y por alg�n tiempo, c�mo m�nimo, todo indica que ser� peor.



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