Marzo 14, 2025
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Pascual Serrano
La
XXIV Brigada del ej�rcito y la Brigada Antinarc�ticos "saben donde estamos,
entonces planifican y deciden fumigar las zonas previamente aseguradas por
nosotros. Dependen enteramente de nuestra ayuda," asegur� al periodista Karl
Penahaul del Boston Globe uno de los jefes paramilitares apodado "Commando
Wilson", ex miembro de una unidad antisubversiva del ej�rcito, que ahora dirige
operaciones paramilitares en Putumayo.
Mientras el gobierno colombiano afirma tomar duras medidas contra los grupos
paramilitares, comandantes de unidades del ala derecha del ej�rcito presumen
sin embargo de que lo que est�n haciendo es usar la ofensiva financiada por
los Estados Unidos para erradicar la creciente industria de coca�na en las
selvas del sur, bajo control de la guerrilla.
El presidente colombiano Andr�s Pastrana, junto con los m�s altos oficiales
del ej�rcito, han prometido repetidas veces tomar medidas para combatir a
las florecientes fuerzas paramilitares y a los oficiales y soldados que colaboran
con ellas. Sin embargo, hay pruebas evidentes que vienen a confirmar las afirmaciones
realizadas por los comandantes paramilitares en el sentido de que ellos est�n
funcionando de hecho como la vanguardia del "Plan Colombia," la campa�a norteamericana
para erradicar los cultivos il�citas de droga, y financiada por Washington
con 1.300 millones de d�lares, la mayor parte para ayuda militar.
Tras meses de operaciones encubiertas en la provincia de Putumayo, en el sur
colombiano, ambas partes aseguran que las fuerzas de derecha han alejado a
las guerrillas izquierdistas y asesinado a sus supuestos simpatizantes.
Esto ha despejado el camino a los batallones antinarc�ticos estadounidense,
permiti�ndoles adentrarse en la zona sin temor a una emboscada y con menor
riesgo de perder sus helic�pteros y aviones fumigadores.
"El 'Plan Colombia' ser�a casi imposible sin la ayuda de las fuerzas paramilitares.
Si no tomamos el control de las zonas antes que el ej�rcito, las guerrillas
derribar�an sus aviones," afirm� el portavoz paramilitar entrevistado por
el Boston Globe, pidiendo que no se revelara el pueblo en donde se halla el
cuartel regional de los paramilitares.
Wilson dijo tambi�n que la estrategia global es planificada entre sus "superiores"
y el ej�rcito, y que intercambia diariamente con el ej�rcito las coordenadas
de sus posiciones. Muchos paramilitares son ex- soldados del ej�rcito, y algunos
contin�an llevando la insignia de sus antiguos batallones.
Hay destacamentos del ej�rcito a veinte minutos de ambos lados del puesto
de mando paramilitar. La ruta de tierra que cruza el valle est� plagada de
trincheras controladas por centinelas paramilitares. Camiones cargados con
m�s de 40 soldados camuflados, armados con metralletas y lanzacohetes, se
escuchan pasar regularmente mientras se dirigen a sus misiones de "b�squeda
y destrucci�n".
Desde mediados de diciembre, helic�pteros Huey de la era Vietnam y aviones
preparados para destruir los sembrados, donados por los Estados Unidos, sobrevuelan
ruidosamente el Valle de Guamuez echando un poderoso herbicida sobre las plantaciones
ilegales de coca, la materia prima de la coca�na.
"Entre el 25 de Diciembre y el 15 de Enero pasados, las operaciones de erradicaci�n
a�rea han sido focalizadas principalmente en el �rea del Valle de Guamuez,
considerado bajo la influencia de las fuerzas paramilitares," dijo un oficial
del ej�rcito estadounidense, pidiendo quedar en el anonimato. Rechaz� asimismo
que el ej�rcito y los paramilitares estuvieran trabajando juntos, pero dijo
que "las operaciones de fumigaci�n contra plantaciones de coca controladas
por los paramilitares estar�an sometidas a menor peligro de incidentes de
cruce de fuego"
En su informe anual sobre los Derechos Humanos, el Ministro de Defensa afirm�
que el pasado a�o sus fuerzas hab�an matado a 89 paramilitares y arrestado
a otros 315, en contraste con 970 guerrilleros muertos y 1.556 capturados.
Pero el informe no convenci� a Germ�n Martinez, ex defensor del pueblo para
los derechos humanos del pueblo de Puerto As�s y que renunci� a su cargo este
mes debido a repetidas amenazas de muerte.
"El fen�meno paramilitar en Putumayo es la punta de lanza del "Plan Colombia"
para hacerse con el control territorial de las �reas que han de ser fumigadas
y para controlar a la poblaci�n civil," agreg� el ex defensor del pueblo.
En informes recientes, el Departamento de Estado norteamericano y las Naciones
Unidas han puesto tambi�n de manifiesto la existencia de pruebas que muestran
la complicidad existente entre las fuerzas de seguridad y las tropas paramilitares.
El pasado septiembre, las quejas sobre la colaboraci�n militar con las fuerzas
paramilitares elevadas por la oficina en Colombia de la Alta Comisionada de
las Naciones Unidas para los Derechos, dieron lugar a que la oficina del fiscal
general abriera una investigaci�n. En documentos confidenciales, los investigadores
recomendaron enjuiciar al menos a cinco comandantes del ej�rcito y la polic�a,
incluyendo al ex comandante de la XXIV Brigada, Coronel Gabriel D�az. Pero
la investigaci�n est� parada en instancias preliminares y D�az est� en la
lista de ascensos a General.
Como resultado de las violaciones a los derechos humanos que se le atribuyen
a la XXIV Brigada, se le proh�be actualmente recibir ayuda de los Estados
Unidos. En un esfuerzo por mejorar su imagen, el entrante Comandante, General
Jos� Antonio Ladr�n de Guevara, ha mandado a Bogot� para "re-entrenamiento"
al 31o. batall�n contrainsurgencia de la Brigada.
El General Guevara estima que 30 ex miembros de la Brigada han abandonado
el ej�rcito para unirse a las fuerzas paramilitares. Wilson, por otro lado,
asegura que son al menos 100, y que sus hombres continuar�n respaldando el
"Plan Colombia". "Estamos listos para arriesgarlo todo," afirm�.
No es la primera ocasi�n desde que Estados Unidos aprob� el Plan Colombia
que se confirman operativos conjuntos entre ej�rcito y paramilitares. El pasado
22 de marzo la mesa Regional de trabajo Permanente por la Paz en el Magdalena
Medio y la Red de la Hermandad y Solidaridad denunciaba que "paramilitares,
polic�as y el ej�rcito act�an coordinadamente en cr�menes y exterminio de
poblaci�n civil" durante los meses comprendidos de enero y marzo en Barrancabermeja
(ver ).
Estas organizaciones denunciaron que el 16 de marzo coinciden en la misma
zona de Barrancabermeja un importante despliegue militar y un reten de paramilitares
en el que amenazaron a varios vecinos. Ese mismo d�a fue asesinado un miembro
de la Junta de Acci�n Comunal. Estas organizaciones llegan a identificar y
hacer p�blico los nombres de los paramilitares e incluso la vivienda que utilizan
de "centro de operaciones", sin que hayan actuado las fuerzas de seguridad.
Tambi�n denunciaron hechos que confirman la coordinaci�n entre ej�rcito y
paramilitares como lo sucedido los d�as 17 y 18 de marzo. El 17 de marzo hacen
acto de presencia en el barrio Boston de Barrancabermeja una tanqueta de la
Polic�a Nacional y miembros de la Armada Nacional que durante diez minutos
toman fotos del barrio y de determinadas personas. Ese mismo d�a es torturado
y asesinado un sindicalista por los paramilitares y al d�a siguiente, sin
presencia alguna de fuerza p�blica, los paramilitares asesinan a dos j�venes
de 22 y 17 a�os.
Las organizaciones sociales se�alan en su comunicado que denuncian y informan
al ej�rcito y a la polic�a los lugares precisos donde los paramilitares tienen
situados sus retenes y los itinerarios por donde regularmente patrullan sin
que "las unidades policiales y del ejercito acantonadas en Barrancabermeja,
hayan realizado ning�n tipo de acci�n contra estos grupos irregulares".
Los paramilitares se permiten incluso convocar con antelaci�n a los vecinos
a reuniones donde se les amenaza sin que las fuerzas de seguridad, conocedoras
del lugar y hora de la reuni�n, hagan acto de presencia.