Marzo 28, 2025
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25 de mayo del 2002
Argentina: Violencia social y "delito"
La Haine �
Los diarios parecen
escritos con sangre, los noticieros de TV vomitan sangre en las narices de
la aterrorizada poblaci�n. La burgues�a est� llevando a cabo un nuevo genocidio,
porque no le alcanz� con los treinta mil que orden� destrozar en los campos
de concentraci�n a mediados de los setenta y por eso asesina diariamente:
mat�ndonos de hambre, neg�ndonos los m�s elementales cuidados de la salud
y ech�ndonos encima a sus sirvientes de siempre, uniformados y entrenados
para matar sin piedad y a mansalva. �
Sin embargo, no es esto lo que muestran los diarios y la TV (que, dicho sea
de paso, est�n en manos de los verdugos, no de las v�ctimas); lo que muestran
es la consecuencia de lo primero, porque no se puede negar que la situaci�n
social se est� poniendo cada vez m�s densa. �
Permanentemete los medios propagand�sticos de la clase dominante (diarios,
radios, TV) nos bombardean con cr�menes y m�s cr�menes, como si, de repente,
todos nos hubi�semos transformado en locos asesinos que matamos por un par
de zapatillas. Ahora bien, que haya m�s "informaci�n" sobre robos
y cr�menes no significa que realmente haya m�s robos y cr�menes. Hoy asaltan
un kiosko en Villa Fiorito, llev�ndose unos pocos pesos y dos paquetes de
golosinas, y la noticia sale en la tapa de todos los diarios, mientras que
los noticieros de TV le dedican bastante tiempo, hasta con entrevistas al
due�o del kiosco, a alg�n comisario de la zona y a los vecinos, que invariablemente
se quejan de la falta de "seguridad". Yo no s� si la gente que vive
en este pa�s acaba de llegar tras un largo viaje por alg�n bonito planeta,
o si carece absolutamente de memoria, pero recuerdo perfectamente que hace
unos pocos a�os atr�s este tipo de noticias no se difund�a, sino que los medios
period�sticos solo "informaban" de los hechos importantes, grandes
asaltos a empresas o bancos, resonantes cr�menes, y cosas as�. �Me quieren
hacer creer que hace cinco a�os �ramos todos buenos y santitos, que dorm�amos
con las puertas abiertas, que no exist�an ni polic�as, ni c�rceles ni ladrones?
�Me quieren tomar por est�pido? Primer punto: la tan atemorizante "ola
de cr�menes y asaltos" me guele a algo muy inflado, una visi�n muy exagerada
de una realidad social que, no se puede negar, existe. �
Para explicar mi sensaci�n se me ocurre este ejemplo: si ampliamos mil veces
la foto de una cucaracha nos parecer�a un monstruo terror�fico. No estoy negando
que haya cr�menes, y hasta es posible que haya un poco m�s que unos a�os atr�s,
pero tratemos de analizar qu� ocurre. La tan promocionada "ola de cr�menes
y asaltos" tiene como protagonistas a desesperados adolescentes; son
los marginados sociales que nacieron y crecieron en un medio social hostil,
llenos de carencias. Probablemente no conozcan lo que es el afecto porque
no lo han recibido, muchos crecieron en un ambiete de violencia familar, madres
golpeadas, alcoholismo, vejaciones de toda clase, padre ausente, madres que
deb�an salir a trabajar todo el d�a en lo que encontraban, maltratadas y peor
pagadas por sus patrones, y que, de regreso al hogar (si se le puede llamar
as� a una casilla de chapa y cart�n sin agua ni ba�o) se desquitan la bronca
con sus hijos. Estos supuestos "adolescentes peligrosos", probablemente
tampoco sepan lo que es una alimentaci�n adecuada porque apenas comen lo que
pueden, ni conozcan lo que es una cama caliente, una vivienda con lo m�nimo
indispensable. Jam�s nadie se interes� por ellos, nunca los esperaron al regreso
de la escuela con un juguete nuevo, un caf� con leche y los dibujitos de la
TV, con una caricia y una mam� dispuesta a explicarles la tabla del 4, porque
en sus �vidas? jam�s tuvieron ni juguetes, ni caf� con leche, ni TV con dibujitos,
ni escuela, ni caricias y algunos ni siquiera tuvieron una mam�. Si la vida
ha sido tan cruel y despiada con ellos, es l�gico comprender que sean crueles
y despiadados; al fin y al cabo cada uno de nosotros es lo que aprendi� a
ser. Si ellos desprecian la vida, por toda la carga de agresiones y carencias
afectivas y materiales que les proporciona, �puede pretenderse que aprecien
la vida de los dem�s?. Para completar el cuadro, el �nico escape de la realidad
tan cruel que les impone la sociedad es la obnubilaci�n mental que les proporciona
alg�n alucin�geno barato (pegamento, psicof�rmacos). Es por esto que un adoloscente
marginal es capaz de matar a otro pibe para sacarle las zapatillas, sin sentir
el m�s m�nimo remordimiento, casi como un acto mec�nico. No piensa, solo act�a
por instinto, por impulsos: es la vida de �l o la del otro. Matar o morir.
Un alto porcentaje de nuestra poblaci�n, principalmente adolescentes y j�venes,
debe resolver a cada instante esta encrucijada fatal: matar o morir (de hambre,
de fr�o, o por una bala). �
Queda claro, entonces, que la represi�n estatal no solo no resuelve nada,
sino que agrava el problema, porque el llamado "delito" de los j�venes
marginales es la consecuencia de la acci�n represiva del Estado. Vivimos en
una sociedad desigual e injusta, donde unos pocos tienen todo y la mayor�a
no tiene nada; una sociedad dividida entre explotadores y explotados. El Estado
es la herramienta que utiliza la clase expotadora para mantener esta situaci�n
social. La violencia represiva del Estado, ejercida a trav�s de la polic�a,
las fuerzas de seguridad y otras instituciones, es la que sostiene y garantiza
que la clase explotadora pueda seguir empleando esa otra violencia, oculta
y solapada, como la que se expresa a trav�s del trabajo asalariado, el dinero,
la propiedad privada, el dominio de todos los medios de expresi�n social,
etc., para asegurar la explotaci�n de la mayor�a de la poblaci�n. La violencia
de los explotadores, ejercida a trav�s del aparato estatal, solo puede enjendrar
m�s violencia en la base de la sociedad; solo que esta violencia de la base
es desorganizada, sin direcci�n ni sentido; es una violencia instintiva, ciega,
vac�a. Y como tal, se desborda hacia cualquier lado, se vuelca contra quienes
la padecen, es la lucha de los marguinados contra los marginados mismos (el
pibe que mata a otro por las zapatillas). La �nica soluci�n posible es la
de organizar esta violencia, darle un sentido claro y preciso, darle un contenido
social, clasista y revolucionario. Transformarla en una lucha abierta de los
explotados contra los explotadores; transformar el odio a la vida en odio
a quienes nos oprimen y la violencia ciega y sin sentido en revoluci�n social.
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El zorro negro
Organizaci�n Anarquista Libertad (Argentina)
http://www.geocities.com/Athens/Rhodes/8285/ �
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