VOLVER A LA PAGINA  PRINCIPAL
Marta Harnecker


18 de junio de 2000

Textos preliminares del libro
"La izquierda en el umbral del Siglo XXI".
Segunda Parte - 2

El mundo de hoy

Marta Harnecker / Rebelión

201. El mundo en que vivía la izquierda latinoamericana en los sesenta era radicalmente diferente al mundo de la izquierda de fines del siglo XX, no sólo por la derrota del socialismo en Europa del Este, sino por el efecto de una serie de acontecimientos entre los cuales cabría destacar: los avances de una nueva revolución científico-técnica y sus efectos en el proceso productivo y en la naturaleza; el papel cada vez más preponderante que han adquirido los medios de comunicación masiva a partir de ella; la globalización de la economía; la imposición del neoliberalismo como sistema hegemónico; y el papel que juega la deuda externa en la subordinación de las economías del Tercer Mundo a los intereses de las grandes potencias. A continuación nos referiremos a cada uno de estos aspectos.

I. Una panorámica general

202.Nos toca vivir el comienzo de los efectos de una profunda revolución tecnológica, la llamada revolución electrónico-informática, que se traduce en cambios fundamentales en las telecomunicaciones, la microbiología y otras áreas.

203. La máquina-herramienta, que dio origen a la civilización industrial, estaría siendo reemplazada por máquinas de control numérico y robots, donde el ordenador -que permite la recopilación, procesamiento y producción automatizada de datos y conocimientos- pasa a ser un instrumento de trabajo fundamental.

204. Pero no se trata sólo de ordenadores, la vida cotidiana en los países avanzados está invadida de equipos informáticos: las tarjetas de crédito, las tarjetas electrónicas que reemplazan a las llaves de los hoteles, los semáforos inteligentes, las puertas que se abren y cierran automáticamente y miles de cosas más.

205. Las nuevas técnicas facilitan una difusión de cada vez mayores volúmenes de datos y aumentan enormemente la potencia de cálculo, lo que a su vez hace que los conocimientos científicos avancen con una gran velocidad.

206. Según Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, en los últimos treinta años el mundo ha producido más informaciones que en el curso de los cinco mil años precedentes. Cada día, alrededor de veinte millones de palabras de información técnica se imprimen sobre diversos soportes (revistas, libros, informes, disquetes, CD-Rom). Un lector capaz de leer mil palabras por minuto, ocho horas por día, tardaría un mes y medio en leer la producción de una sola jornada; y al fin de este período habría acumulado un retraso de cinco años y medio de lectura.

207. Un ejemplo de los adelantos del conocimiento son los avances espectaculares de la biotecnología e ingeniería genética.

208. El poder emplear la información genética para crear organismos "nuevos" y colocar las fuerzas que guían el metabolismo de la vida al servicio de la producción de riquezas es un salto tecnológico de consecuencias inimaginables.

209. Estos avances nos permiten vislumbrar un mundo en el que se realizarían cosechas agrícolas en laboratorios en forma masiva. Según Jeremy Rifkin, mientras que la primera revolución tecnológica en la agricultura permitió la sustitución de la fuerza animal y del trabajo del hombre por la máquina y productos químicos, una emergente revolución biotecnológica sustituirá, en breve, el cultivo de la tierra por la cultura del laboratorio, cambiando para siempre la forma en que el mundo considera la producción de alimentos, con todas las consecuencias que ello puede tener para los cientos de millones de personas que dependen del trabajo agrícola para su supervivencia.

210. El comercio, las finanzas, la recreación, la investigación están siendo profundamente conmocionados por las nuevas tecnologías.

211. Las comunicaciones han sufrido una profunda revolución. Hasta hace poco sonido, imagen y texto marchaban por separado, lo más que se había logrado hacer era superponerlos como en el caso del cine sonoro. Hoy, con las tecnologías digitales por primera vez en la historia de la humanidad estas diversas formas de información -textos, datos, sonido e imágenes- se pueden combinar en un producto único, el famoso "multimedia" y se pueden transmitir a la velocidad de la luz.

212. La revolución de la informática y de la comunicación ha entrañado -según Ramonet- la explosión de los dos verdaderos sistemas nerviosos de las sociedades modernas: los mercados financieros y las redes de la información.

213. La transmisión de datos a la velocidad de la luz; la digitalización de los textos, las imágenes y los sonidos; el recurso a los satélites de telecomunicaciones; la revolución de la telefonía; la generalización de la informática en la mayor parte de los sectores de la producción y de los servicios, la miniaturización de los ordenadores y su conexión a redes de escala planetaria han alterado, poco a poco, el orden del mundo.

214. El dominio del multimedia se convierte en un tema estratégico en los aspectos político, tecnológico, industrial y cultural. La aparición de nuevos productos (edición electrónica con el CD-Rom, softwares educativos, microordenadores, terminales multimedia) y nuevos servicios (consulta de bancos de datos en el trabajo o en casa, teletrabajo, Internet) se apoyan en la fusión de la informática, la televisión, el teléfono y el satélite a través del dominio de las tecnologías digitales.

215. Una de las áreas donde el avance científico-técnico ha influido más es en el desarrollo de los medios de comunicación masiva. Satélites, fibras ópticas, sistemas de televisión por cable, han revolucionado las comunicaciones y permiten romper las barreras del espacio y el tiempo. Por primera vez, la historia va a desarrollarse como tiempo único: el tiempo mundial.

216. Estas invenciones tecnológicas hacen que personas separadas por océanos y continentes puedan conversar con sólo pulsar unos botones y ayudan a ir eliminado las ventajas culturales de la ciudad sobre el campo.

217. La televisión se ha transformado en una máquina para comunicar con un impacto tremendo, porque la mayor parte de las cosas que transmite son vividas por los telespectadores como hechos reales. Es muy difícil el distanciamiento crítico. Por otra parte, tiende a hacer creer que no existe aquello que no muestra.

218. La pantalla chica invade los hogares, ocupando crecientemente el tiempo libre de las personas e inculcando subliminalmente una ideología neoliberal individualista y conformista. Una de sus armas más efectivas son las telenovelas que adormecen la conciencia popular y provocan una verdadera adicción. Son el opio del pueblo del mundo de hoy.

219. La televisión es también el principal instrumento difusor de la cultura del consumismo. Esta, hoy transnacionalizada por los medios de comunicación, alcanza a todo el orbe: (...) las mismas películas, las mismas series televisadas, las mismas informaciones, las mismas canciones, los mismos eslóganes publicitarios, los mismos objetos, la misma ropa, los mismos coches, el mismo urbanismo, la misma arquitectura, el mismo tipo de apartamentos (...). Por todas partes triunfa la world culture, la cultura global.

220. Esta cultura crea iguales necesidades de consumo en quienes tienen medios para satisfacerlas como entre las personas que no los tienen -recordemos que mil millones de personas en el planeta viven en la pobreza absoluta-. ¿Cómo extrañarse entonces que junto con el consumismo aumente la delincuencia, cuando estos medios, al mismo tiempo que propagandizan los productos, otorgan detalladas informaciones de cómo adquirirlos ilícitamente a través de los filmes que las divulgan masivamente?

221. Estos poderosos instrumentos audiovisuales concentrados cada vez en menos manos y dominado por grandes transnacionales -que manipulan la información en función de los intereses de las clases dominantes-, son los verdaderos forjadores del modo de pensar de la gente en el mundo actual, con todos los riesgos que ello implica.

222. La manipulación y el control del pensamiento que ellos ejercen es tan significativa que, según Noam Chomsky, la gente debería emprender un curso de autodefensa intelectual para protegerse de sus efectos.

223. Sin embargo, los avances tecnológicos y, entre ellos, la TV cable con su inmensa variedad de opciones, podrían, orientados por políticas correctas, favorecer una mayor autonomía del espectador.

224. Por otra parte, como señala Ramonet, existe una verdadera guerra planetaria entre grupos industriales por la conquista de audiencias masivas y por el dominio a escala mundial de los recursos del multimedia y de las autopistas de información que, según el vicepresidente norteamericano, Albert Gore, representan para los Estados Unidos de hoy lo que las infraestructuras del transporte por carretera representaron a mediados del siglo XX.

225. 220.bis La industria audiovisual y el cine han pasado a constituir el primer rubro proveedor de divisas de los Estados Unidos, según Ramonet, sobrepasando a la industria espacial.

226. Estos cambios tecnológicos no sólo revolucionan el proceso de producción, sino la vida integral del hombre. De ahí la tesis de que se trata de una transformación civilizacional.

227. Hay quienes sostienen que los espectaculares cambios que está viviendo el mundo a partir del desarrollo de las nuevas tecnologías son de tal envergadura que esta revolución tendría una característica diferente a las de las revoluciones tecnológicas que han ocurrido desde los inicios del desarrollo capitalista.

228. Se trataría según Alvin Toffler de un acontecimiento tan profundo como aquella primera ola de cambio desencadenada hace diez mil años por la invención de la agricultura, o la sísmica segunda ola de cambio disparada por la revolución industrial. Según el autor, la humanidad se enfrenta a la más profunda conmoción social y reestructuración creativa de todos los tiempos.

229. Por su parte, Ignacio Ramonet, sostiene que se trata de un fenómeno de transformación civilizacional a escala planetaria.

230. Sea cual fuere la interpretación de la magnitud de los cambios que hoy está sufriendo el mundo, no cabe duda de que el impacto de la más reciente revolución científico-técnica en el terreno económico, social, político y cultural es enorme.

231. Pero esos nuevos horizontes que parecen abrirse al hombre van paradójicamente acompañados por un gran malestar en gran parte de la humanidad. Vivimos tiempos angustiosos, plenos de confusión e incertidumbre. El deterioro del nivel de vida de la mayoría de la población del planeta, incluyendo a sectores cada vez más amplios de las capas medias, o lo que algunos han denominado la globalización de la pobreza, es alarmante; la amenaza del desempleo es una precupación presente tanto a los países desarrollados como a los países pobres; la fragmentación social y organizativa ha alcanzado su nivel máximo, mientras los sueños por la construcción de una nueva sociedad se han reducido a su expresión más tímida. El deterioro del medio ambiente amenaza la supervivencia de las futuras generaciones. La corrupción galopante produce un amplio efecto desmoralizador. La acción política está huérfana de modelos explicativos y orientadores, porque la mayoría de los viejos modelos se han derrumbado y los nuevos no logran demostrar su efectividad en términos de crecimiento con equidad. Los esfuerzos por revertir el retroceso suelen desembocar en la frustración y la impotencia y para muchos la oscuridad del túnel parece no terminar nunca.

232. Es fundamental, por ello, que la izquierda encuentre herramientas útiles que le proporcionen una comprensión de lo que actualmente está ocurriendo en el mundo, permitiéndole convertir las experiencias del pasado en fuentes de aprendizaje para el futuro, y cómo a partir de ello la izquierda puede proponer alternativas solidarias frente a las individualistas y excluyentes que la derecha ha levantando.

233. Las reflexiones que siguen acerca de la revolución tecnológica, la globalización y el neoliberalismo tienen el propósito de esclarecer acerca de ese instrumental teórico.

II. La nueva revolución tecnológica y sus efectos

234. ¿Qué papel juega el revolución tecnológica en el estado actual del mundo? ¿Es tan determinante su papel como algunos tecnócratas pretenden hacernos creer? ¿Hay alguna relación entre revolución tecnológica y eficacia política para la izquierda? Para responder a estas preguntas me he basado en los trabajos de la investigadora venezolana, Carlota Pérez.

235. La autora plantea que, aunque estamos inmersos en una situación de crisis estructural que tiene efectos muy dolorosos para nuestros pueblos, contrariamente a lo que se pueda pensar, se trata de una situación que, al mismo tiempo, abre oportunidades para diseñar y construir una sociedad más solidaria.

236. ¿En qué se basan estas afirmaciones?

1) La actual transición de un paradigma tecnológico a otro

237. Según Carlota Pérez, estaríamos viviendo una época histórica caracterizada por la transición de un patrón tecnológico a otro en el mundo productivo. Se trata, por lo tanto, de un período en que el nuevo y enorme potencial de generación de riquezas que implica una revolución tecnológica no ha podido ser empleado a fondo, porque todavía la sociedad no ha logrado organizarse en forma adecuada para ponerlo a su servicio, siendo ésta una de las tareas más urgentes del presente.

238. La investigadora está convencida de que sólo el conocimiento a fondo del nuevo paradigma tecno-económico y su posible influencia en el resto de la sociedad nos proporciona elementos para lograr una representación adecuada del carácter de la crisis actual y de las vías para superarla.

239. Al mundo en su conjunto y a cada país le corresponde decidir en esta época si se construirán rejas y se montarán ejércitos privados para proteger a los ricos de la violencia de los pobres; si se lanzarán al olvido los ideales de justicia social o si, más bien, escogeremos el círculo virtuoso de la prosperidad conjunta, con estructuras estables y sustentables, en una sociedad solidaria.

240. Contra el reduccionismo economicista de algunos autores como Schumpeter, Carlota Pérez insiste en que el rumbo definitivo y el impacto de cada revolución tecnológica lo definen las diversas fuerzas sociales en juego. Pero advierte que sólo se podrá influir sobre el futuro si se comprende -o intuye- el carácter específico de esa revolución y de las opciones que abre.

241. Dada la utilidad que tendrán estos conceptos para el desarrollo del resto de este libro, nos parece necesario fundamentar estas afirmaciones exponiendo en forma sistemática los principales planteamientos de la autora, aunque éste signifique un largo paréntesis.

2) Una explicación de los períodos de auge y de crisis estructural

242. Carlota Pérez parte de la idea schumpeteriana de que las revoluciones tecnológicas son innovaciones capaces de transformar todo el aparato productivo, el modo de vivir y la geografía económica mundial. Estas revoluciones conducen a profundos cambios estructurales y están a la raíz de cada gran auge de la economía mundial.

243. Fue Kondratieff, en los años veinte, quien sostuvo por primera vez que el sistema capitalista funcionaba por ondas largas que se extendían por cinco o seis décadas, atribuyendo este funcionamiento no a factores fortuitos, sino al sistema como tal. Se producirían 20 a 30 años de fuerte crecimiento seguidos por 20 a 30 años de crecimiento inestable, desigual y lento con recesiones y aún más, depresiones.

244. Schumpeter, por su parte, reconociendo el comportamiento cíclico de la economía, atribuye estas largas fluctuaciones al surgimiento de revoluciones tecnológicas sucesivas y a las dificultades que éstas tienen para ser asimiladas y afirma que su principal agente es el empresario innovador.

245. La diferencia principal entre ciclos cortos, medianos y largos tiene su explicación, según el autor, en el grado de importancia relativa de la innovación o grupo de innovaciones que los generan. Las ondas largas de Kondratieff en particular serían generadas por una serie de innovaciones interrelacionadas. Cada gran ciclo consistiría en "una 'revolución industrial' y la absorción de sus efectos".

246. Por su parte, Carlota Pérez, inspirada en Schumpeter, pero con una visión propia mucho más profunda, sostiene que tanto los períodos de grandes auges como los de crisis estructural no son un mero fenómeno tecno-económico sino el resultado de todo el conjunto del sistema socio-económico e institucional a nivel nacional e internacional. Coincide con el economista austríaco en que cada revolución tecnológica es un huracán de destrucción creadora que transforma, destruye y renueva el aparato productivo mundial, pero se diferencia de éste en que no localiza la causa de los cambios únicamente en la esfera económica sino también en la esfera socio-institucional.

247. La autora concibe el sistema capitalista como una estructura única sumamente compleja, formada por varios subsistemas y donde cada uno de ellos tiene distintos ritmos de evolución. Los dos subsistemas fundamentales serían: el tecno-económico y el socio-institucional, siendo el primero mucho más sensible a las innovaciones que el segundo. Los ciclos largos serían, entonces, fases sucesivas de evolución del sistema en su conjunto o sucesivos modos de crecimiento.

248. Cada modo de crecimiento estaría marcado por un patrón tecnológico específico, entendido como la forma más eficiente y racional de organizar la producción aprovechando el bajo costo de determinados insumos. La autora lo ha denominado también paradigma tecno-económico o estilo tecnológico. El motor básico de la dinámica de crecimiento del sistema sería la búsqueda de la máxima ganancia <...>.

249. Cuando Surge un conjunto de innovaciones tanto técnicas como administrativas u organizativas que se relacionan entre sí y permiten un aumento de la productividad superior a lo que hasta entonces se alcanzaba con las antiguas tecnologías, se habla de revolución tecnológica.

250. El proceso de substitución de un paradigma por otro no se caracteriza por una brusca erradicación del patrón anterior, sino un lento y doloroso cambio en la proporción de lo nuevo en relación con lo viejo. Sin embargo, implica finalmente un cambio radical en las estructuras involucradas. Las cosas ocurrieron de esa manera cuando los vagones de carga y los barcos fueron gradualmente reemplazados por camiones y aviones; cuando las fibras naturales fueron sustituidas por fibras sintéticas. Todos, desde los productores hasta los consumidores, deben adaptarse en una u otra forma, y estos cambios suelen implicar una reubicación relativa de todas las piezas en juego.

251. El desplieque de un nuevo paradigma tecnológico implica numerosos procesos interconectados: primero, el desarrollo de una serie de servicios: infraestructura, proveedores especializados, servicios de mantenimiento, etc.; segundo, una adaptación "cultural" a la lógica de las nuevas tecnologías tanto entre los ingenieros y empresarios, como entre los vendedores y personal de servicio y también entre los consumidores; tercero la creación de condiciones institucionales que favorezcan su difusión: reglas y regulaciones, entrenamiento especializado y educación.

252. Carlota Pérez advierte que esta adaptación del contexto económico, cultural e institucional a los requerimientos de la nueva tecnología no es una adaptación pasiva, sino que este contexto influye, a su vez, en la forma que va adoptando el desarrollo tecnológico. Un ejemplo de ello sería el gran rechazo que ha recibido la energía nuclear. El entorno social llega a ser, entonces, un poderoso mecanismo de selección para la inclusión o exclusión de innovaciones particulares.

253. El proceso de instalación de un nuevo paradigma no es algo fácil y puede tomar décadas. Al comienzo todo parece marchar muy bien, las empresas pioneras en el uso de la nueva tecnología logran obtener durante bastante tiempo un crecimiento impresionantemente rápido y con alta rentabilidad, pero luego empiezan encontrar límites a su pleno desarrollo en el entorno del viejo paradigma.

254. Una de las áreas de mayor resistencia a su difusión se encuentra en la dirección de las firmas establecidas. Es difícil de creer que la forma "normal" de hacer las cosas ha llegado a transformarse en un estilo viejo e inefectivo.

255. Otro de los obstáculos que se presenta es la inexistencia de condiciones externas adecuadas. El nuevo paradigma tecno-económico requiere de toda una nueva infraestructura para poder operar. Por ejemplo, el desarrollo de la información necesita un vasto sistema de telecomunicaciones que tiene que ser confiable, de bajo costo, poderoso y de alta capacidad y flexibilidad. Mientras éste no exista esto se transforma en un obstáculo; cuando se logra, el ritmo de expansión del nuevo paradigma se acelera.

256. Lo que hace avanzar las cosas son las presiones irresistibles que actúan en la esfera económica impulsando su difusión aún contra obstáculos culturales, institucionales y de otro tipo. La amenaza de la caída de la rentabilidad junto al éxito que obtienen las empresas que emplean la nueva tecnología son elementos que finalmente inclinan la balanza a favor de los cambios.

257. La competencia amenaza la sobrevivencia de los rezagados y los impulsa a emprender el camino de la modernización, pero este no es el caso de las estructuras de gobierno, los partidos políticos, los sindicatos, el sistema educativo o las asociaciones empresariales. Ninguno vive las amenazas ni el peligro de desaparición, que acicatean a la empresa. Las transformaciones a nivel político e institucional obedecen a presiones y juegos de intereses de otra índole. Los ritmos y los resultados de las batallas entre las fuerzas a favor y en contra del cambio son impredecibles. La inercia en este terreno es mucho mayor y está profundamente enraizada en intereses creados.

258. Ello conduce a un creciente distanciamiento entre los ritmos de cambio en lo técnico- económico y en el marco social e institucional. De hecho, el desacoplamiento entre esas dos esferas es, precisamente, la causa de fondo de estos períodos de inestabilidad.

259. En consecuencia, durante las décadas de despliegue inicial de una revolución tecnológica, el aparato productivo forzado por la competencia a una transformación cada vez más acelerada, trata de desplegar su nuevo potencial enfrentado a un marco socio-institucional que continúa fuertemente atado a las prácticas, ya ineficaces, del paradigma anterior. Es entonces cuando se viven las épocas de turbulencia y crecimiento desigual, como la actual. Sólo cuando se logra el reacoplamiento de ambas esferas, vuelven los períodos de prosperidad <...>

260. El ciclo de vida de cada paradigma tecno-económico no se corresponde, por lo tanto, con el ciclo de cada onda larga. El auge económico global no se produce en los primeros años, ni siquiera en las primeras décadas de difusión del nuevo paradigma tecno-económico. Los elementos que han de conformarlo aparecen gradualmente en el seno de un mundo dominado por el paradigma anterior. Fue en la década del sesenta, en plena expansión del paradigma anterior, cuando se empezaron a difundir los primeros ordenadores, los circuitos integrados, las máquinas herramienta de control numérico e incluso algunos robots. Pero, a medida que una empresa tras otra, que una rama tras otra van viendo estancarse su productividad y bajan sus niveles de ganancia, se acelera el ritmo de adopción de los diversos elementos de lo que será el nuevo paradigma; generándose nuevas innovaciones complementarias con lo que se van creando las condiciones para su masiva difusión.

261. Pero además estos cambios ocurren poco a poco y sólo se perciben cuando las transformaciones han alcanzado proporciones críticas. Ese proceso de abandono gradual de un modelo productivo en declinación y la adopción creciente del nuevo modelo -procreso que Carlota Pérez denomina período de transición de un paradigma tecno-económico a otro- caracterizan las décadas de descenso de las ondas largas de Kondratieff.

262. Y como la difusión de la nueva tecnología a través de todo el sistema económico no puede realizarse mediante pequeñas innovaciones dentro de los parámetros tecnológicos ya existentes, ni la ampliación de la capacidad en algunas industrias ya existentes, sino que involucra al conjunto de los sectores económicos, provoca una crisis profunda -como la de los años 30 o la de los 80- la cual no es equivalente a las recesiones cíclicas típicas del modo de operar del capitalismo, sino que constituye una crisis estructural. Se trata según Carlota Pérez, de un fenómeno global que refleja el colapso de la armonía entre el subsistema económico y su marco socio—institucional. La crisis sería entonces, la expresión del doloroso y conflictivo proceso mediante el cual se restablece esa armonía y las ondas largas no serían sino, una sucesión de modos de crecimientos distintos, en respuesta a una sucesión de patrones tecnológicos, también distintos.

263. Durante las crisis estructurales, las instituciones sociales y el marco general de regulación socio-económica enfrentan una situación caótica y desacostumbrada, frente a la cual las recetas por largo tiempo eficaces se muestran impotentes.

264. A medida que la contracción de la vieja dinámica y las inesperadas tendencias generadas por el nuevo perfil de inversiones conducen a desequilibrios que se van manifestando en los diversos mercados (monetario, de trabajo, de insumos, de equipos), aumenta la presión sobre el Estado exigiéndole encontrar nuevos modos de estimular o manejar la economía. Los Keynes y los Schumpeter ofrecen teorías radicalmente nuevas, los Roosevelt y los Hitler establecen mecanismos totalmente nuevos de administración política y económica, mientras muchos otros insisten en aplicar rígidamente más y más de la misma receta hasta entonces eficaz.

265. El descenso es por tanto un período de experimentación en todos los niveles organizativos de la sociedad, caracterizado por la proliferación de re-evaluaciones, de propuestas de solución, de comportamiento de ensayo y error, acicateado por la creciente gravedad de la crisis. (...)

266. 51. Para la población trabajadora se trata generalmente de un período de grandes sufrimientos, porque , junto con los países más débiles a nivel internacional, quienes tienden a llevar la carga del reacomodo del sistema.

267. El crecimiento del desempleo es un fenómeno típico de este período debido a un conjunto de causas concurrentes: desaparición de empresas, de industrias y de tecnologías, obsolescencia de oficios, elevación de la productividad, redefinición de procesos o productos, reubicación geográfica de actividades, etc. Todo ello ocurre bajo el resplandor del éxito de las empresas nuevas (donde se generan muchos empleos con calificaciones distintas) y frente al crecimiento de las ostentosas fortunas, a menudo asociadas a las grandes burbujas financieras, que acompañan a cada revolución tecnológica.

268. Freeman y Pérez consideraban que ya en los ochenta comenzaban a estar presentes, aunque de una manera algo diferente, las mismas fuentes de inestabilidad que dieron origen a la crisis de los años 30: la situación de la deuda internacional, el extremo desequilibrio en los pagos internacionales, la debilidad de los precios agrícolas, inestabilidad en la precios de intercambio, un solapado intervencionismo, la ausencia de una adecuado sistema de regulación de la economía internacional, y especialmente la ausencia de un adecuado sistema de préstamos internacionales como último recurso, desorden en la profesión de economista y falta de una visión a largo plazo en la elaboración de políticas. Y pronosticaban entonces que esa ola de cambios técnicos por la que atravesaba la economía mundial probablemente exacerbaría los problemas de inestabilidad de las inversiones, y del cambio estructural a nivel nacional e internacional y el desequilibrio asociado a la economía internacional, pronósticos que han ido siendo ratificados plenamente.

3) Paradigma tecnológico y factor clave

269. Pero, ¿por qué dentro de las múltiples innovaciones tecnológicas radicales que surgen, sólo algunas se transforman en paradigmas tecno-económicos?

270. Según Carlota Pérez, una o varias innovaciones se transforman en un nuevo paradigma cuando éste se organiza en torno a un insumo o conjunto de insumos de costo relativamente bajo y descendente; de oferta ilimitada; de múltiple uso; y con capacidad para reducir los costos del capital, del trabajo y de los productos.

271. Este factor clave habría sido el algodón barato correspondiente a la revolución industrial británica ; el carbón y el transporte barato, a mediados del siglo XIX; el acero barato, en la "Belle Epoque"; la energía barata bajo la forma de petróleo y otros materiales energo-intensivos, en la época de la post-guerra; y la microelectrónica barata que caracterizaría el momento actual.

272. Veamos a continuación una breve descripción de cómo opera un paradigma tecno-económico. El paradigma anterior al actual habría tomado forma básicamente en los años veinte y treinta del siglo XX, y explicaría el crecimiento logrado por la economía a partir de la Segunda Guerra Mundial, siendo su factor clave el petróleo barato junto con los materiales energo- intensivos, especialmente los plásticos. El modelo de eficiencia para la organización del trabajo en planta era el proceso continuo o línea de ensamblaje para la producción masiva de productos idénticos. El tipo ideal de empresa era la "corporación", manejada por una jerarquía administrativa y gerencial, de carácter profesional y claramente separada de las actividades de producción; su estructura incluía un departamento de investigación y desarrollo. La competencia en el mercado tomaba forma oligopólica. Las ramas motrices eran las empresas gigantes petroleras, petroquímicas, del automóvil y otras productoras de bienes masivos energo-intensivos para los mercados de consumo y militares. El crecimiento complementario de estas ramas- núcleos indujo la proliferación del sector servicios (desde las estaciones de gasolina y los supermercados hasta la industria publicitaria y el sector financiero diversificado), al igual que el de la industria de la construcción. El sistema requería cantidades crecientes de mano de obra especializada, tanto de planta como de oficina. Se beneficiaba de economías de aglomeración y se basaban en y propulsaba el extensivo crecimiento de una red de carreteras y de un sistema de distribución del petróleo y sus productos (incluyendo electricidad), para alimentar un sistema energo-intensivo de producción, de transporte y de modo de vida de la población. También requirió, para funcionar plenamente, de cambios socio- institucionales. Entre éstos Carlota Pérez señala los siguientes: a) El destacado papel que juega el gobierno central, comprometido activamente en la economía, sea directa o indirectamente; b) La asumción por parte del Estado del papel de redistribuidor de la riqueza; c) Una tendencia hacia la "homogeneización" de los estilos de consumo dentro del Estado-nación, mediante un esfuerzo para reducir las diferencias internas de nacionalidades, lenguas, etc; d) Representación de las provincias en el gobierno central, generalmente a través de formas de elección directa; e) Carácter de masa de los partidos políticos y otras asociaciones; f) Formas de gobernar a través de uno o muy pocos partidos políticos, excepto en algunos países del Tercer Mundo; g) Separación entre dirección política y gestión técnica.

273. Lo interesante, señala Carlota Pérez, es que características similares se dan bajo formas de expresión políticas tan diferentes como la democracia keynesiana, el fascismo, el socialismo soviético y el "estatismo desarrollista" del Tercer Mundo.

274. En las últimas décadas, con la amplia disponibilidad de microelectrónica barata y el bajo costo del manejo de información ya no parece de "sentido común" continuar por el camino -ahora caro- del uso intensivo de energía y materiales. Empieza entonces a conformarse y difundirse un nuevo paradigma tecno-económico.

275. Los dos elementos principales de la actual revolución tecnológica son, por una parte, la informática y las telecomunicaciones y, por la otra, el nuevo modelo gerencial experimentado a gran escala originalmente por los japoneses y adoptado con diversas modificaciones por los países más avanzados.

276. Y entre los cambios más importantes que el actual paradigma tecno-económico introduce en el aparato productivo están: la búsqueda de la adaptabilidad o flexibilidad que permite pasar de la fabricación a gran escala a una fabricación variada correspondiente a una demanda cada vez más diferenciada; el paso de un modelo de producción intensivo en energía y materia prima a un modelo intensivo en información, conocimientos y servicios; el paso de una estructura jerárquica y vertical a una red flexible y descentralizada con gran autonomía, pero con una dirección estratégica.

Modificación en las ramas productivas

277. Otro señalamiento interesante -y que tiene mucho que ver con la discusión actual sobre el futuro del empleo en el mundo- es el cambio de perfil de las inversiones que se produce al introducirse el nuevo patrón tecnológico. Se produce un relevo en las ramas más dinámicas: las relacionadas con la revolución tecnológica nueva reemplazan a las relacionadas con la anterior revolución tecnológica. La autora distingue tres tipos de ramas: vectoras, motrices e inducidas.

278. Las ramas vectoras: son las que hacen uso intensivo del factor clave: automóviles, tractores, y artículos eléctricos en el caso del paradigma anterior; computadoras, equipos de telecomunicación e industrias de software en el caso del paradigma actual.

279. Estas ramas son las más adecuadas para la nueva organización óptima de la producción e inducen a una serie de inversiones para cubrir sus nuevos requerimientos de insumos y servicios especializados, al mismo tiempo que permiten el aprovechamiento de sus productos para otras aplicaciones y servicios ligados al consumo final. En el caso del automóvil florecieron los fabricantes de partes y de insumos de metal, cuero, vidrio, espejo, plástico, por un lado y, por el otro, se desarrollaron los talleres mecánicos, las gasolineras, la construcción de carretereas e infinidad de otras actividades que acompañaron las transformación del automóvil y los camiones en el principal medio de transporte para personas y carga. Algo similar ocurre ahora con las computadoras.

280. Estas ramas se convierten en las portadoras del patrón tecnológico y tienen gran influencia en el ritmo general de crecimiento económico.

281. Y como estas ramas tienen la función de mantener y profundizar la ventaja comparativa de dichos insumos en cuanto a sus costos, permitiendo así que el nuevo patrón tecnológico se expanda, el crecimiento a su vez de su propio mercado depende directamente del ritmo de generalización del nuevo paradigma en el aparato productivo.

282. Las ramas inducidas surgen como consecuencia del crecimiento de las ramas vectoras y son complementarias a ellas, y suelen utilizar precisamente el tipo de mano de obra que las ramas vectoras desplazan: gasolineras, supermercados, industria de la construcción y la vastísima gama de industrias de servicios: salud, educación, transporte público en el paradigma anterior. La autora poiensa que todavía es muy pronto para saber cuáles serán las principales ramas inducidas en el actual paradigama. Eso depende mucho del sesgo que éste adopte. Pueden ir desde las industria de protección ambiental y reciclaje; el turismo y las formas más activas de recreación, deporte, salud, desarrollo personal, hasta la generación de ejércitos privados, sistemas sofisticadas de vigilancia e inteligencia, servicios de lujo; servicios de software, sistemas variados de asesoría, redes de distribución y servicios de mantenimiento, en el actual paradigma.

283. Estas ramas sólo despliegan todo su potencial, multiplicándose en forma acelerada, cuando las innovaciones socio-institucionales necesarias han abierto el camino para la fase ascendente durante la cual el nuevo patrón tecnológico culmina su generalización.

284. Por supuesto que siempre habrá muchas otras ramas, produciendo bienes o servicios necesarios, utilizando tecnologías viejas con menor productividad o tecnologías "raras", altamente específicas. Lo importante es que el crecimiento complementario de las ramas vectoras y motrices es el motor que impulsa la economía y que esas ramas tenderán a concentrarse cada vez más en manos de las empresas más grandes del período.

285. Por otra parte, resultan impresionantes el ritmo en que crecen nuevos productos y los niveles de ganancia que alcanzan las empresas que motorizan el salto tecnológico. El resultado de este crecimiento explosivo de los nuevos productos de las materias primas y la nueva red de infraestructura que éstas requieren determina el surgimiento de polos de crecimiento en regiones y sectores distintos de los tradicionales e impulsar un proceso de cambio en la estructura de la economía y del empleo en cada país y a nivel mundial.

286. Estos cambios producen fuertes desajustes en los precios de los productos. Para tener una idea, a fines de los años sesenta se podían adquirir cinco automóviles por el precio de un solo computador, ahora se compran 20 computadores por el precio de un automóvil. Lo mismo ocurrió con el precio de los automóviles en su época.

287. Estos cambios también producen un realineamiento entre países, regiones y empresas. Pasan a ocupar las posiciones de punta aquellos que dominan las nuevas tecnologías. Alemania y EEUU desplazaron a Inglaterra, a comienzos de siglo; Japón dio un gran salto en las últimas décadas y varios países atrasados de Asia pasaron a la condición de países industrializados.

288. Estas consideraciones nos parecen muy importantes para discutir luego las perspectivas del empleo.

4) Innovaciones socio-institucionales que el nuevo paradigma demanda

289. Las revoluciones tecnológicas producen cambios tan profundos en la economía que, según Carlota Pérez, esos cambios exigen transformaciones igualmente profundas en lo institucional y en el marco social. El inicio de un largo período de recesión es el resultado del creciente grado de falta de armonía entre el subsistema tecno-económico y el antiguo marco socio-institucional. Para salir de él se requiere modificar el comportamiento social e institucional para que se adapte a los requerimientos y potencialidades de los cambios que han tenido lugar en una considerable magnitud en algunas áreas de la esfera tecnológica.

290. La mayoría de los viejos modelos explicativos y orientadores de la acción política ya no resultan convincentes ni eficaces y las nuevas interpretaciones que surgen no han adquirido todavía legitimidad. Por ello, según la autora, son tiempos para la experimentación, la discusión y las aperturas de modelos alternativos.

291. Este reacomodo se produce como resultado de un proceso de búsqueda política, de experimentación y de adaptación. Cuando se logra la plena armonía entre los cambios operados en el terreno económico con los efectuados en el terreno político y social es cuando se facilita la fase de ascenso de la onda larga. Se crea así un clima de confianza para el surgimiento de nuevas inversiones que impulsan el pleno desarrollo del nuevo paradigma tecnológico.

292. Las numerosas innovaciones institucionales que se introdujeron luego de la Segunda Guerra Mundial hicieron posible el desarrollo ampliado del nuevo paradigma tecnológico basado en el petróleo barato. Fue necesario superar las nociones prevalecientes sobre la superioridad de los mecanismos de libre mercado e implantar la intervención masiva y sistemática del Estado en la economía, siguiendo los principios keynesianos <...> La superación de la crisis el establecimiento de nuevas reglas de juego, nuevos mecanismos de regulación y nuevas instituciones.

293. Como expresión socio-institucional de estos cambios se instaló en varios países de Europa el Estado benefactor o democracia keynesiana que se caracterizó por un Estado fuerte, con un gran papel en la economía; una rápida expansión de la educación media y superior para obtener la calificación requerida de la mano de obra; un sistema de crédito al consumidor que impulse el consumo de masas y el desarrollo de la publicidad y de la industria de comunicación de masas para estimular el consumismo; el reconocimiento oficial de sindicatos, la negociación colectiva y el establecimiento de la seguridad social, pasando por una reducción importante de la jornada de trabajo. Y en lo internacional, una reglamentación de los flujos internacionales como la de Bretton Woods que estableció una sólida base para ello. En ese momento nace el GATT, el FMI y el Banco Mundial.

294. Hoy día casi todas estas innovaciones relativamente efectivas y ampliamente aceptadas hasta el inicio de los 70, están cuestionadas. Y algunas ya han sido parcial o totalmente modificadas en una u otra forma. Y la posibilidad de llevar adelante una transición exitosa dependerá de la capacidad para establecer nuevas reglas del juego, es decir, mecanismos e instituciones reguladoras adaptados a las nuevas condiciones.

295. Y algo muy importante, las medidas que se adopten para lograr la armonía entre lo económico y lo socio-político y que dependerán muchpo de los diferentes contextos nacionales y culturales, pueden ejercer una enorme influencia en la determinación de cuál país será el que asuma el liderazgo tecnológico internacional.

296. Si la revolución keynesiana y la profunda transformación de las instituciones sociales durante la II Guerra Mundial y sus secuelas fueron necesarias para producir el ciclo de ascenso de la post II Guerra Mundial, innovaciones sociales, institucionales y políticas de la misma envergadura son necesarias hoy para lograr el ciclo de ascenso de la quinta onda larga.

297. Es necesario, sin embargo, tener en cuenta -como veíamos anteriormente- que existe una inercia natural de las instituciones, reforzada por éxitos pasados e intereses particulares y que esta inercia normalmente sólo logra ser vencida mediante la presión social por cambios políticos que se genera a partir del proceso de "destrucción creadora" en la economía <...> En un cierto sentido, se podría decir que las fases de descenso de las ondas largas tienen un origen tecno-económico y soluciones socio-institucionales.

298. No se trata entonces de un mero determinismo tecnológico, como Carlota Pérez subraya. Lo que un paradigma establece es el espacio dentro del cuál pueden ocurrir las cosas. Es dentro de ese espacio que las fuerzas sociales escenifican las confrontaciones, experimentos institucionales y arreglos de compromiso o cooperación. Del resultado de estas confrontaciones surgirá el marco que en última instancia moldeará, orientará, seleccionará y regulará el curso definitivo que asumirá el nuevo paradigma.

299. El investigador chileno. Carlos Ruiz apunta en el mismo sentido: Siempre hay más de un modo posible de organizar socialmente la labor productiva al interior de un determinado marco estructural, tanto desde el punto de vista de los procesos de trabajo y las relaciones laborales, como desde la regulación institucional misma. El elemento determinante respecto de la fisonomía que asume actualmente las condiciones de desenvolvimiento de los asalariados de la industria, luego de un tiempo de agudas transformaciones, viene dado más bien por el modo histórico-concreto en que en ese proceso se alteran y redefinen las relaciones sociales entre trabajadores y empresarios, y por otro lado, pero vinculado a éstas, la relación entre trabajadores e institucionalidad. Es aquí donde se constituye la fisonomía histórica que adopta la transformación industrial en su lógica de adaptación a los nuevos marcos estructurales e institucionales, así como las formas de implantación que asume el cambio tecnológico, ya sea organizacional o de base técnica propiamente tal: esas formas históricas no están mecánicamente determinadas por los marcos de la economía o la tecnología, sino por la dinámica de las relaciones sociales que contienen conflictos de intereses.

5) El mundo avanza hacia una sociedad informacional y global

300. 301. 302. El sociólogo español Manuel Castells, confirma el decurso de la nueva revolución tecnológica señalado por Carlota Pérez. Las primeras innovaciones aparecen a mediados de los sesenta, pero la maquinaria basada en la microelectrónica necesitó toda la década de los ochenta para penetrar plenamente en el proceso de producción y los ordenadores interconectados sólo se han difundido ampliamente por todas las actividades de procesamiento de la información en la década de los noventa. Sólo a mediados de esta década es cuando el nuevo paradigma informacional está listo para desarrollarse en forma masiva. Yo precisaría, sin embargo, que esta afirmación de Castells es válida sólo para el mundo desarrollado, porque todos sabemos que una parte significativa de la población de los países más atrasados sólo ha comenzado muy recientemente a integrarse a las relaciones capitalistas de producción con tecnologías y lo hace con lo que Samir Amin llama "el fordismo sin compromiso social demócrata o capitalismo salvaje". Y varias zonas del planeta ni siquiera han cruzado ese umbral.

303. Los países avanzados estarían entrando entonces, en lo que algunos autores llaman sociedad de la información, y Castells prefiere denominar sociedad informacional, porque sostiene que la información, en su sentido más amplio, es decir, como comunicación del conocimiento, ha sido fundamental en todas las sociedades, incluida la Europa medieval, que estaba culturalmente estructurada y en cierta medida unificada en torno al escolasticismo. En contraste, el término informacional indica el atributo de una forma específica de organización social en la que la generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas que surgen en este período histórico.

304. Castells habla de una economía informacional y global para identificar los rasgos fundamentales y su entrelazamiento. Es informacional porque la productividad y competitividad de empresas, regiones y naciones dependen fundamentalmente de su capacidad para generar, procesar y aplicar con eficiencia la información basada en el conocimiento. Es global porque la producción, el consumo y la circulación están organizados a escala global, bien de forma directa, bien mediante una red de vínculos entre los agentes económicos.

305. Luego de haber expuesto en forma sintética las implicaciones generales que tiene la aparición de un nuevo paradigma tecnológico, veamos ahora con detalle las transformaciones que el paradigma informacional provoca en la organización de la producción.

III. Cambios en la organización de la producción

1. Hacia un nuevo tipo de empresa mas flexible

306. Según Castells, la economía informacional, al mismo tiempo que desarrolla un nuevo paradigma tecnológico, desarrolla una nueva lógica organizativa tanto en la producción como en los mercados. Para Carlota Pérez esta lógica es parte de lo que ella entiende por paradigma tecnológico.

307. El carácter programable de los equipos y controles basados en la microelectrónica permite —según la autora— superar la rigidez de las viejas plantas y establece la flexibilidad como óptima práctica productiva. La superioridad de la producción por lotes cuestiona la producción en masa y redefine la cuestión de la escala. Con equipamiento basado en controles electrónicos y el costo relativamente bajo de programar y llevar a cabo modificaciones rápidas en los planes de producción, se hace posible lograr altísimos niveles de eficiencia fabricando una amplia gama de productos distintos, con frecuentes cambios de modelo y volúmenes variables. Esta mayor capacidad de cobertura y la enorme adaptabilidad a las variaciones de la demanda, coloca a la manufactura flexible a un nivel de eficiencia económica significativamente superior al de la producción específica. La producción diversificada se convierte en característica y meta del nuevo modelo de óptima práctica productiva.

308. El uso combinado del diseño computarizado con la manufactura computarizada y el avance de los softwares, permiten la disminución del costo relativo de la innovación y acortan la duración de las curvas de aprendizaje. Esto convierte a la ingeniería de diseño en una actividad crucial para el proceso productivo. De ella dependerá en gran medida la productividad y la competencia.

309. El nuevo modelo invierte también la relación oferta-demanda. En el anterior, la demanda debía adaptarse a la oferta, pero hoy, el carácter programable de los equipos, su creciente compatibilidad y modularidad, crean las condiciones para que la producción pueda adaptarse más a los gustos diferenciados del consumidor.

310. Estos cambios organizacionales recientemente descritos se conocen bajo el nombre de producción escueta o producción magra o flexible y surgen de prácticas japonesas en la industria automotriz, generalizada desde años atrás, aunque su origen viene de los Estados Unidos.

311. Algunos, como Rifkin, hablan de un proceso de reingeniería que obliga a una revisión completa y generalizada de cómo se realizan los negocios y, a la vez, elimina mano de obra tanto en los puestos de trabajo poco cualificados, como también en determinados niveles de dirección de las empresas.

312. Este modelo permite reducir costos; combina el trabajo manual e intelectual y estimula la iniciativa del trabajador; sustituye la supervisión jerarquizada y oficinesca por el trabajo en equipo, junto al proceso productivo mismo; diversifica la producción y mejora mucho la calidad facilitando cambiar de modelos en respuesta a modificaciones en la demanda; reduce los paros por fallas, reorganiza y racionaliza el flujo de abastecimientos a través del sistema de adaptabilidad en la entrega ("justo a tiempo") que permite reducir inventarios y locales de almacenamiento. Resumiendo, combina las ventajas de la producción artesanal y de la producción en masa, y supera a ambas en costos y flexibilidad.

313. Estos cambios en la organización del proceso de producción están relacionados con el proceso de cambio tecnológico, pero no dependen sólo de él y por eso es que se manifiestan de diferentes maneras dependiendo de los diferentes contextos culturales e institucionales.

2. Diversas trayectorias organizativas

314. No hay un patrón único de cambio organizativo. Existen, según Castells, diferentes trayectorias. Unas parten de las antiguas formas de organización industrial como las grandes empresas integradas verticalmente y las pequeñas firmas independientes; otras vuelven a formas organizativas anteriores que fueron desbancadas por el modelo clásico de organización industrial.

315. Aquí seguimos su propuesta de examinar las diversas tendencias organizativas que se han dado en el proceso de reestructuración capitalista, antes de analizar con más detalle el nuevo paradigma organizativo en el que todas ellas tienden a converger.

1) De la producción en serie a la producción flexible

316. La primera tendencia se refiere a la transición de la producción en serie a la producción flexible, o del "fordismo" al "postfordismo", según la formulación de Coriat.

317. El modelo de producción en serie -que está siendo superado está basado en los incrementos de productividad obtenidos por las economías de escala- es un proceso de producción mecanizado de un producto determinado basado en una cadena de montaje. La unidad productiva es la gran empresa estructurada según los principios de integración vertical y la división del trabajo social y técnico institucionalizada. Esta forma de empresa, basada en la organización científica del trabajo de Taylor, fue adoptada tanto por las grandes empresas capitalistas, como por las empresas socialistas.

318. Pero cuando, debido a la diversificación y creciente internacionalización de los mercados, la demanda comienza a volverse impredecible y cuando el ritmo del cambio tecnológico hace obsoleto el equipo de producción de contenido único, el sistema de producción en serie se vuelve demasiado rígido y costoso y surge el sistema de producción flexible como una tentativa para superar esos defectos.

319. Este sistema se expresa -según Castells- en dos prácticas diferenciadas: como especialización flexible y como flexibilidad dinámica o producción flexible de alto volumen.

320. La primera -que se ha puesto en práctica, por ejemplo, en los distritos industriales del norte de Italia-, se refiere a una producción más personalizada o una especie de artesanía industrial que es más dúctil para acomodarse al constante cambio.

321. Según Carlota Pérez, (a comienzos del decenio de 1970) se iniciaron en Suecia, experimentos con células de fabricación dispersa altamente automatizadas, las que dieron origen a otras variantes de integración flexible. La empresa Xerox, en el Reino Unido, ha llegado a acuerdos flexibles con profesionales de muy alta calificación mediante los cuales éstos trabajan a tiempo parcial para Xerox y a tiempo parcial para sí mismos, como consultores independientes, utilizando los computadores y otros servicios internos de Xerox. Otras empresas han ensayado sistemas de sub contratación externa, con arreglo a los cuales las personas trabajan en sus casas o, como lo hace la Benetton en Italia, asignan la producción adicional en período de máxima demanda a un grupo de pequeñas empresas vecinas..

322. La segunda -la producción flexible de alto volumen- está vinculada a una situación de cada vez mayor demanda de un determinado producto y combina la producción de alto volumen, que permite economías de escala, con sistemas de producción personalizada reprogramable. Gracias a las nuevas tecnologías es posible reprogramar las cadenas de montaje de acuerdo a los requerimientos de la demanda, o a las variaciones de los insumos tecnológicos. Un ejemplo típico de esto son las actuales industrias automotrices que, en lugar de abarrotarse de stocks de automóviles de un determinado tipo, producen la cantidad necesaria de unidades como para cubrir la demanda de ese momento y luego, reprograman sus cadenas de montaje para otro tipo de vehículo.

2) Las pequeñas y medianas empresas

323. Una segunda tendencia conduce a la proliferación de empresas pequeñas y medianas con alta capacidad competitiva, ya que, gracias a las nuevas tecnologías, la flexibilidad y alta eficiencia no depende exclusivamente de la escala de la planta.

324. Pero esto no significa que desaparezcan las empresas gigantes ni las plantas gigantes como algunos autores afirman. Las grandes empresas han seguido concentrando cada vez más capital y mercados, y las medianas y pequeñas continúan bajo su control tecnológico, comercial y financiero. Como dato demostrativo se refieren a las firmas italianas de los distritos de Emilia Romagna durante los primeros años de los noventa; estas firmas sufrieron fusiones y pasaron a convertirse en grandes empresas, como la Benetton, o a depender de alguna de ellas. Y algunas desaparecieron como las del distrito Prato.

325. Castells sostiene que si bien es cierto que las empresas medianas y pequeñas parecen ser más adaptables a la producción flexible que hoy se necesita, también es cierto que su dinamismo se encuentra bajo el control de las grandes empresas que continúan en el centro de la estructura de poder económico en la nueva economía global. Según el autor lo que está en crisis no son las grandes y poderosas compañías, sino su modelo de organización tradicional, basado en la integración vertical y la gestión funcional jerárquica.

3) El toyotismo

326. Una tercera tendencia se refiere a los métodos de gestión empleados por las empresas japonesas que se caracterizan por la colaboración entre la dirección y el trabajador, una mano de obra multifuncional, el control de calidad total y la reducción de la incertidumbre.

327. El éxito de las firmas automovilísticas japonesas en productividad y competitividad ha sido atribuido a su revolución de la gestión. A partir de esta experiencia se empieza a oponer al fordismo empresarial el toyotismo que se adapta mejor a la economía global y al sistema de producción flexible.

328. Según Coriat, el toyotismo no es pre ni postfordista, sino un modo nuevo y original de gestionar el proceso laboral: el rasgo central y distintivo de la vía japonesa fue desespecializar a los trabajadores profesionales y, en lugar de dispersarlos, convertirlos en especialistas multifuncionales.

329. Entre los elementos que caracterizan a este modelo están: el sistema de suministro kan- ban o justo a tiempo que consiste en pensar al revés el proceso de fabricación -en lugar de producir grandes cantidades de productos que se mantienen en stocks hasta que van saliendo al mercado, se trata de producir a pedido: luego de que se tiene el pedido se demandan las materias primas y piezas necesarias para hacer ese producto, de ahí la consigna "cero stocks"-; el control de la calidad total de los productos, que aspira a que los defectos lleguen a cero potenciando al máximo el empleo de los recursos; la participación de los trabajadores en el proceso de producción que se fundamenta en el trabajo en equipo, mayor iniciativa y autonomía de decisión en el taller, sistema de estímulos para los logros alcanzados y una jerarquía administrativa plana.

330. 331. Según André Gorz, la experiencia japonesa de "los círculos de calidad" se inspiró en el Plan Scalon, que debe su nombre a un obrero siderúrgico que llegó a ser consejero de empresa, plan que fue experimentado desde los últimos años de la década del cuarenta en empresas medianas en Estados Unidos y que luego fue reimportada a Japón a finales de los sesenta.

332. En el sistema japonés las fábricas se convierten en verdaderos laboratorios, un lugar en el que -según Rifkin- la experiencia combinada de cada uno de los participantes en el proceso de producción será empleada para realizar "continuas mejoras" y ajustes permanentes en el proceso de producción y en el producto final.

333. Incluso, los trabajadores de diferentes departamentos suelen ser invitados a tomar parte en el diseño [...]

334. <...> Las empresas japonesas han llegado a la conclusión de que mediante la inclusión de todos y cada uno de los afectados en las etapas de diseño, se puede reducir los costos estructurales al mínimo.

335. La noción de mejora continua es lo que los japoneses conocen como kaizen y es el elemento fundamental considerado como clave del éxito de sus métodos de producción.

336. [...] Para lograr el kaizen, la dirección de la empresa reúne la experiencia colectiva de todos los trabajadores y le da un gran valor a la resolución conjunta de los problemas.

337. Gorz reafirma que un sistema de cooperación entre trabajadores y dirección sólo puede ser posible si la empresa garantiza efectivamente a sus asalariados la seguridad en el empleo, lo que quiere decir: el empleo de por vida típico del modelo japonés.

338. Pero el autor francés señala que para poder garantizar a sus asalariados el empleo de por vida no hay que perder de vista -cosa que suele olvidarse- que las grandes firmas japonesas subcontratan con una vasta red de empresas periféricas las fabricación y prestación de servicios que la empresa eje no tiene interés de asumir. Y son estas empresas subcontratistas las que servirán de amortiguadores de las fluctuaciones coyunturales contratando o despidiendo según la evolución de la demanda, y esto debido a que sus trabajadores frecuentemente no tienen protección sindical ni social. Para darnos cuenta del papel que juega la subcontratación en las empresas japonesas me parecen muy esclarecedores los siguientes datos que proporciona Giovanni Arrighi: mientras, en 1981, la Toyota fabricaba 3 millones 22 mil carros de cuatro ruedas con 48 mil empleados, la General Motors necesitaba 758 mil empleados para producir 4 millones 62 mil autos.

339. La seguridad del empleo en la firma madre tiene como reverso la precariedad del empleo y la inseguridad social en el resto de la economía. El empleo de por vida y la integración social de los trabajadores son privilegios reservados a una élite (alrededor de 25% de los asalariados japoneses en 1987, con una marcada tendencia a la disminución por la no sustitución de trabajadores entrados en años y jubilados anticipadamente) y sólo son compatibles con la racionalidad económica en el marco de una sociedad dual. Esta dualización -advierte Gorz- se ha transformado en el rasgo dominante de las sociedades industrializadas a partir de mediados de los años setenta.

340. En la Volkswagen, la fábrica más automatizada de Europa, en 1995 los trabajadores de nuevo tipo representaban, según Gorz, como máximo mil asalariados entre cien mil y aunque se esperaba un muy fuerte crecimiento el autor estimaba que no por ello dejarían de ser una minoría.

341. Mucho se ha discutido acerca de las dificultades de trasladar este modelo a otros países, por el anclaje que este parece tener en la cultura japonesa donde la empresa se parece a una gran familia patriarcal paternalista.

342. Varios autores coinciden en que si bien el factor cultural ha sido importante en la generación del toyotismo, éste no resulta determinante para su aplicación, la que se ha convertido en una necesidad técnica para el conjunto de industrias en vías de automatización. La empresa ya no tiene otra opción que bajar sus costos reemplazando la cadena taylorizada y sus obreros especializados por unas instalaciones automatizada que, en determinados departamentos de la fábrica al menos, exigen un trabajador de nuevo tipo capaz de asumir, en el seno de un equipo polivalente, la conducción de una instalación automatizada. [...] Tomando algunos conceptos del modelo japonés de producción racionalizada, las empresas americanas y europeas han empezado a introducir sus propios cambios en la estructura organizativa para acomodarse a las nuevas tecnologías basadas en los ordenadores. Bajo el amplio manto de la reingeniería, las empresas achatan las tradicionales pirámides organizativas y transfieren cada vez más responsabilidades en la toma de decisiones a las redes y a los equipos [...].

343. Los trabajadores deben ser capaz de iniciativas rápidas, de cooperar con otros trabajadores del mismo estilo repartiéndose las tareas de "motu proprio" en función de la situación; de tener autonomía y sentido de la responsabilidad.

344. Este trabajador pasa a ser tan estratégico para la empresa que ésta debe protegerse contra el uso autónomo por parte de él de las parcelas de poder que les han concedido. Tanto las empresas japonesas como estadounidenses y europeas que emplean estas formas de organización empresarial no enrolan sino a obreros jóvenes, sin pasado sindical y, en Gran Bretaña concretamente, les imponen en su contrato de trabajo el compromiso, bajo pena de despido, de no hacer nunca huelga y de no adherir a ningún sindicato, salvo el sindicato de la casa.

345. A cambio de esto ofrecen a esos jóvenes obreros una "identidad de empresa" que se enraíza en la "cultura de empresa" cuyos símbolos elabora cada empresa: una formación profesional específica de la empresa; un estilo de comportamiento y un vocabulario propio de la "casa"; un estilo de vestuario distinto (...).

346. El cambio técnico tiene, pues, como efecto segmentar y desintegrar a la clase obrera. (...) se ha ganado una élite para la colaboración con el capital; la masa se ve condenada al trabajo precario o es marginalizada, y sirve como ejército de reserva a una industria que requiere poder ajustar rápidamente los efectivos empleados a las variaciones de la demanda. (...)

347. A esto habría que agregar que esta élite está sujeta a grandes tensiones. Un estudio realizado por Saskia Sassen sostiene que muchos trabajadores japoneses sufren de fatiga crónica y enfermedades vinculadas con la actividad laboral. Desde 1989, un promedio de diez mil trabajadores por año habría muerto, en Japón, por hemorragias cerebrales causadas por la tensión laboral.

4) Subcontratación y Redes multidireccionales

348. La flexibilidad organizativa no sólo se da -como se ha visto- dentro de las empresas sino también entre empresas. En este sentido cabe destacar el modelo de la subcontratación bajo la cobertura de una gran compañía y el modelo de redes multidireccionales aplicado por empresas pequeñas y medianas.

349. El modelo de subcontratación consiste en la creación de otras empresas para la realización de determinadas partes del producto, ubicando estas empresas allí donde existan condiciones más favorables para la contratación de mano de obra o estableciendo subcontrataciones que les permitan contar con una mano de obra más flexible que pueda adecuarse mejor a las cambiantes condiciones del mercado.

350. Me parece importante señalar que a menudo, estos acuerdos de subcontratación y de cooperación interempresarial se dan entre socios de poder económico muy desigual y se prestan, como señala Chesnais, para que las grandes empresas se apropien de una parte del valor producido por las más pequeñas.

351. Este mismo autor sostiene que en la mayoría de los casos, el subcontrato industrial tiene el carácter de una "cuasi-integración", que obliga sin embargo al subcontratista y a sus asalariados a soportar la mayor parte de los riesgos del mercado.

352. La empresa madre o el "corazón" de la red es quien se favorece y esto ocurre no sólo ni principalmente, por su capacidad de organización del proceso de producción interno, ni por su tecnología más avanzada o por su correcta estrategia de comercialización, sino por la naturaleza de sus relaciones con otras empresas. Modo púdico de subrayar la capacidad de una categoría dada de firma para apropiarse, en razón de su tamaño y de su poder, del mercado y de la plusvalía creada colectivamente en el seno de un conjunto de empresas trabajando en red.

353. El modelo de redes multidireccionales consiste en la agrupación de muchas pequeñas empresas para fortalecer su acción común sobre el mercado. Castells cita como ejemplo el de las redes de pequeñas empresas manufactureras de Hong Kong. Hasta comienzos de los ochenta, el 85% de las exportaciones manufactureras provenía de empresas familiares chinas de menos de 50 trabajadores que exportaban a través de la red de empresas importadoras y exportadoras de Hong Kong. Las redes de producción y distribución se formaban, desaparecían y volvían a aparecer de acuerdo a las variaciones del mercado mundial. Muy a menudo la misma persona era empresaria o trabajadora asalariada (...) según las circunstancias del ciclo empresarial y las necesidades de su propia familia. Luego, a mediados de los ochenta, a medida que Hong Kong prosperó, las ya medianas y grandes empresas comenzaron a subcontratar gran parte de la producción a empresas del otro lado de la frontera china en el delta del río de las Perlas.

354. En un contexto muy diferente, redes similares de empresas medianas y pequeñas dedicadas al calzado, textiles y juguetes existen en Valencia, España.

5) Alianzas entre las grandes empresas

355. Así como se da un entrelazamiento entre grandes y pequeñas empresas o entre pequeñas empresas entre sí, se dan también entrelazamientos entre las grandes empresas. Se habla de alianzas estratégicas, pero éstas adoptan formas muy diferentes a los tradicionales acuerdos oligopólicos. Se llega a acuerdos sobre mercados, productos y procesos específicos que no excluyen la competencia en el resto de los ámbitos. Suele ocurrir, por ejemplo, que las cabezas pensantes de varias grandes empresas se junten para desarrollar o depurar una nueva tecnología con el objetivo de reducir los costos en materia de investigación en la etapa precompetitiva. Esta práctica que se ha vuelto común en las industrias basadas en microelectrónica en los últimos años.

356. La Unión Europea, por ejemplo, ha puesto como condición para subvencionar actividades de este tipo que empresas europeas de diferentes países colaboren entre sí.

357. Lo característico en este caso es que las alianzas que se establecen no anulan la competencia entre las empresas, sino que la incrementan en etapas posteriores y arrastran en sus consecuencias a las empresas subcontratistas.

358. En la actual economía informacional ya no existen empresas completamente independientes y autosuficientes. Sus operaciones se realizan con otras firmas: no sólo con las cientos o miles de empresas subcontratistas y auxiliares, sino con decenas de socios relativamente iguales con los que colaboran y compiten al mismo tiempo (...).

3. La empresa red o empresa horizontal

359. Las diversas formas organizativas examinadas tienden a compartir principios básicos similares que están relacionados con el paradigma tecnológico que las orienta. Lo común a todas ellas es la organización en forma de red. Y estas redes son capaces de expandirse por las calles principales y los callejones traseros de la economía global porque se basan en el poder de la información, proporcionado por el nuevo paradigma tecnológico.

360. Las potencialidades que este paradigma representa serán aplicadas de diferentes maneras según las caractarísticas políticas, tradicionalesculturales, recursos económicos de cada país.

361. 15. Sus frutos sólo pueden ser cosechados a través de una profunda transformación organizativa tanto dentro de la empresa, como en sus interconexiones con los abastecedores y el mercado.

362. Esta empresa red -a la que varios autores denominan empresa horizontal para diferenciar de la empresa vertical típica del paradigma tecno-económico anterior- se caracterizaría, según este Reich, por siete tendencias fundamentales: organización en torno al proceso, no a la tarea; jerarquía plana; gestión en equipo; medida de los resultados por la satisfacción del cliente; recompensas basadas en los resultados del equipo; maximización de los contactos con los proveedores y clientes; información, formación y retención de los empleados en todos los niveles.

363. Esta transformación del modelo empresarial o reingeniería, que se hace más visible en la década de los noventa, pretende superar los límites del modelo de producción escueta que se aplicó en los ochenta para enfrentar la crisis de rentabilidad de los setenta. Este modelo, si bien redujo los costos gracias al ahorro de mano de obra, mediante el empleo de una combinación de: automatización, control informatizado del trabajador, trabajo subcontratado y reducción de la producción, tenía, según Castells, la desventaja de perpetuar estructuras organizativas obsoletas que tenían su origen en la lógica del modelo de producción en serie en las condiciones de un control oligopólico del mercado.

364. La unidad operativa actual no es una empresa concreta o grupo de empresas, como decíamos, sino un proyecto empresarial representado por una red.

365. Robert Reich, describe así las características de la empresa red: las modernas corporaciones norteamericanas de finales de este siglo, bajo sus mismos nombres: General Motors, General Electric, IBM, Kodak, Ford, y en cuarteles generales que siguen ubicados en formidables edificios de vidrio y metal, han cambiado mucho: ya no planifican ni implementan la producción de un extenso volumen de mercancías y servicios; ya no poseen o invierten en una enorme cantidad de fábricas, maquinaria, laboratorios, almacenes, y otros bienes tangibles; ya no emplean ejércitos de trabajadores de la producción y de administradores de nivel medio; no sirven ya más como portal (gate way) ??? a la clase media americana. De hecho, la corporación central ya no es ni siquiera americana. Es cada vez más una fachada detrás de la cuál pululan una gran riqueza de grupos y subgrupos descentralizados que se relacionan con unidades de trabajo similarmente difusas alrededor del mundo.

366. Ya no pueden generar grandes ganancias mediante un alto volumen de producción de mercancías standard, tampoco son capaces de recuperar las ganancias protegiendo el mercado, reduciendo precios o reorganizando sus activos, sólo les queda pasar de la producción de alto volumen a la producción de alto valor o de alta calidad, es decir, cada vez se vuelve más determinante para poder competir exitosamente, la calidad, el tiempo de entrega, el servicio a los clientes y la capacidad de adaptarse a las necesidades del usuario.

367. Ya no se producen grandes cantidades de lingotes de acero, explica Reich. Se produce acero para usos específicos, como, por ejemplo, acero resistente a la corrosión, aleaciones que incluyen acero mezclado con sylicon, nickel o cobalto para la aviación.

368. Las ganancias de estas nuevas empresas no provienen de la escala y volumen de su producción sino de los continuos descubrimientos de nuevas formas de resolver necesidades.

369. La agilidad y la velocidad son tan importantes que la empresa no puede asumir costos elevados como edificios de oficinas, plantas, equipamiento y nóminas. Lo que interesa es que sea capaz de cambiar rápidamente de dirección, que tenga capacidad para identificar y resolver rápidamente problemas. Es decir, que combine el punto de vista técnico y con el conocimiento del mercado bendecidos por el ingenio estratégico y financiero. Todo el resto, entre ello las piezas standardizadas, pueden conseguirse cuando sea necesario. Oficinas, fábricas, almacenes pueden ser arrendados; lo mismo ocurre con los equipamientos standard; los componentes standard puede ser comprados al por mayor a productores más baratos, la mayor parte de ellos en ultramar; secretarias, procesadores rutinarios de datos, mantenedores de libros, y trabajadores de producción rutinaria pueden ser contratados temporalmente.

370. A esta descripción de Reich, Carlota Pérez agrega el carácter modular del crecimiento de la planta. La inversión modular es capaz de acompañar la expansión del mercado. El aumento de la capacidad de la planta a través de mejoras sucesivas y el empleo de turnos adicionales de trabajo garantizan la transición fluida de una etapa modular a otra.

371. Carlota Pérez sostiene que el patrón organizativo emergente rechaza las pirámides del pasado, cada vez más elevadas y más complejas, y favorece las estructuras descentralizadas y achatadas.

372. 19. En el modelo precedente, mientras más compleja era la organización mayor era la proliferación de niveles intermedios de control, en cambio el rasgo esencial de la actual organización es la descentralización en la toma de decisiones, gracias a la capacidad que tienen los microprocesadores para proveer "inteligencia distribuida" a bajo costo.

373. 21. Carlota Pérez pone un ejemplo muy ilustrativo de cómo los avances técnicos permiten descentralizar la toma de decisiones.

374. En la época electromecánica, los sistemas de relés de los semáforos se programaban manualmente, uno por uno, para cambiar las luces a intervalos prescritos, según planes de control diseñados en la oficina central, en base a conteos esporádicos realizados a mano o mediante instrumentos. En los sistemas más avanzados de la primera generación de control computarizado, toda la información era recibida en un computador gigante provisto de complejos y costosos programas de procesamiento y de una pantalla gigante para visualizar el sistema de control de tránsito de la ciudad. Desde allí se tomaban las decisiones hipercentralizadas. Hoy en día existen sistemas infinitamente más flexibles, basados en la ubicación de un microprocesador "inteligente" en cada semáforo. La información sobre flujos de tránsito en cada intersección se recoge en-línea, in situ, para que los semáforos puedan responder a la demanda. Entre intersecciones, en una zona o a lo largo de una vía, se establecen lazos de intercomunicación para la coordinación conjunta, la cual puede ser también establecida entre zonas, logrando una optimización interactiva aún mayor. En este contexto, la unidad central de "control" adquiere un rol supervisorio y de coordinación general, a cargo del diseño y evaluación de la red de inteligencia distribuida. Este tipo de sistema, aparte de ser muchísimo menos costoso y adecuado para instalación modular, es más eficaz y confiable que el totalmente centralizado <...>.

375. Según Reich estas empresas no necesitan un ejército disciplinado de trabajadores organizado en forma piramidal. Los tres grupos de trabajadores estratégicos que las conforman son, según el autor, los trabajadores que resuelven problemas, los que identifican problemas y los "corredores (brokers) estratégicos". Una de las tareas de los corredores estratégicos es crear los escenarios en los que puedan trabajar juntos sin interferencia los solucionadores de problemas y los identificadores de problemas.

376. Estos tres grupos requieren de un contacto directo entre ellos de forma de que continuamente se puedan descubrir nuevas oportunidades. Los mensajes deben fluir rápida y claramente si las correctas soluciones deben ser aplicadas a los correctos problemas en un tiempo oportuno. No hay lugar para la burocracia.

378. La mayor parte de las coordinaciones son horizontales más que verticales, debido a que los problemas no pueden ser resueltos con antelación; éstos suelen aparecer en el intercambio entre los equipos.

379. En lugar de una pirámide, las actuales empresas parecen más, según Reich, a una tela de araña. Los corredores estratégicos están en el centro, pero existen una serie de conexiones que no los involucran directamente y surgen nuevas conexiones a cada momento. En cada punto de conexión existe un número relativamente pequeño de personas -dependiendo de la tarea desde una docena hasta varios cientos-. Si el grupo fuera más amplio no podría lograr un rápido e informal aprendizaje. Aquí las habilidades individuales se combinan de tal forma que las habilidades del grupo para innovar es algo más que la simple suma de las partes. <...> Cada punto de la "empresa red" representa una única combinación de habilidades.

380. Según el ex ministro del trabajo de Clinton, son relativamente pocas las personas que en la actualidad trabajan para empresas de alto-valor en la forma tradicional: teniendo trabajos estables con salarios fijos. Los habitantes de estos cuarteles generales (corporate headquarters), que emplean la mayor parte de su tiempo buscando la correcta combinación de soluciones, problemas, estrategias y dinero, están dispuestos para compartir tanto los riesgos como las ganancias. Cuando se encuentra una promisoria combinación, los participantes en el proyecto resultante (algunos en el centro de la red, otros en las conexiones de la periferia) también pueden preferir compartir los beneficios antes que tener salarios fijos.

381. Esta forma de empresa -en que todos comparten riesgos y beneficios y que tiene un alto grado de flexibilidad en sus cadenas de montaje- puede darse el lujo de experimentar sin temer a que cualquier fracaso obligue a un cambio total de todo el proceso con el alto costo que ello implica.

382. Compartir riesgos y beneficios tiene -para Reich- otra ventaja. Pocos incentivos son más poderosos que ser miembros de un pequeño grupo comprometido en una tarea común, compartiendo los riesgos de la derrota y las potenciales recompensas de la victoria.

383. Por otra parte, lo que llama los bordes exteriores de la red, es decir, todas las empresas subcontratistas que fabrican componentes rutinarios, equipos, servicios de oficinas, establecen contratos para proveer o hacer determinadas cosas por un cierto tiempo y por un precio específico y esos acuerdos resultan generalmente más eficientes que el control directo de los empleados.

384. Es de interés anotar que a comienzos de los noventa la firma de automóviles Chrysler producía directamente sólo el 30% del valor de sus autos; la Ford el 50% y la General Motors compraba la mitad de servicios de ingeniería y diseño de ochocientas diferentes compañías.

385. Reich no deja de reconocer, sin embargo, que muchas empresas se sienten inclinadas a usar la subcontratación y el trabajo parcial para evadir el pago de los beneficios que los trabajadores han conquistado a través de sus sindicatos, pero señala que no necesariamente esto debe ocurrir así. De hecho en países de economías avanzadas se dan formas de subcontratación que respetan las conquistas laborales.

386. Si se compara la cantidad de empresas que fueron creadas en Estados Unidos en 1950, que alcanzaba la cifra de noventitrés mil, con la cifra de los últimos años de los ochenta que ascendió a un millón trescientos mil, se puede hablar de una verdadera explosión de empresas, la mayoría de ellas pequeñas. Sin embargo, Reich sostiene que esto no debe conducirnos a afirmar que las empresas grandes están siendo reemplazadas por pequeñas, o a oponer manufacturas a servicios.

387. Las grandes corporaciones siguen existiendo, pero éstas tienden a ser cada vez más una excepción a la regla y la tendencia de las firmas más rentables es a la conformación de empresas redes, que desde fuera parecen ser iguales a lo que eran antes, pero interiormente son muy diferentes.

388. La empresa eje no es ya más una "gran" empresa, pero tampoco es una colección de pequeñas empresas. Es otra cosa: una empresa red. Su centro proporciona una visión estratégica y junta todos los hilos. Sin embargo, puntos de la red tienen autonomía suficiente para crear conexiones con otras redes. No hay un "dentro" y un "fuera" de la corporación, sino sólo diferentes distancias de su centro estratégico, y las nuevas tecnologías de la información son decisivas para permitir que funcione realmente un modelo tan flexible y adaptable.

4. Las empresas transnacionales o redes globales

389. Las más poderosas empresas organizan sus procesos operativos a escala mundial creando lo que William Reich denomina la trama o red global. El producto final incorpora componentes producidos en muchos lugares diferentes del mundo, que se ensamblan de acuerdo a los intereses de mercados específicos en una nueva forma de producción y comercialización más flexible y personalizada.

390. Lo que se comercia entre las naciones no son tanto los productos terminados, sino especializadas formas de resolver problemas: investigación, diseño, fabricación; de identificar problemas: marketing, propaganda, consultas al cliente; y de servicios de consultoría: financiera, de investigación, legal, así como ciertos componentes y servicios rutinarios, todos los cuales se combinan para crear valor. Por eso es muy difícil decir hoy qué parte del producto se hizo en qué lugar.

391. Ignacio Ramonet describe las empresas multinacionales de la década de los setenta como pulpos poseedores de múltiples tentáculos pero dependientes todos de un mismo centro situado en un determinado país y desde donde parten la estrategia y la toma de decisiones, y la actual empresa global, como una empresa que ya no tiene centro, un organismo sin cuerpo y sin corazón, que no es más que una red constituida por diferentes elementos complementarios diseminados a través del planeta y que se articulan unos a otros según una pura racionalidad económica, obedeciendo a dos palabras claves: rentabilidad y productividad. Así una empresa francesa puede financiarse en Suiza, instalar sus centros de investigación en Alemania, comprar sus máquinas en Corea del Sur, tener sus fábricas en China, elaborar sus campañas de marketing y publicidad en Italia, vender en Estados Unidos y tener sociedades de capital mixto en Polonia, Marruecos o México.

392. Ya Robert Reich había afirmado que -a diferencia de las empresas multinacionales americanas, que tenían su cuartel general en Estados Unidos y cuyas empresas subsidiarias situadas en otros países eran realmente subsidiarias y obedecían a los intereses de su empresa matriz, y donde la propiedad y el control eran indiscutiblemente americanos- en las actuales empresas altamente rentables organizadas en forma de red es imposible una conducción vertical y una propiedad centralizada. El poder y la riqueza, en lugar de concentrarse en un país pasan a manos de los grupos que han acumulado las habilidades más valoradas en identificar y resolver problemas y estos grupos se encuentran localizados en muchos lugares del mundo.

393. En la producción a gran escala, señala el autor, se podía saber el lugar de origen de un determinado producto porque éste era realizado en un determinado lugar. La economía de escala necesitaba una localización central, la economía informacional puede producir eficientemente en muchos lugares diferentes: una computadora es diseñada en California y financiada en Estados Unidos y Alemania, conteniendo tarjetas de memoria fabricadas en Corea del Sur; un avión jet es diseñado en Washington y Japón, ensamblado en Seatle, con partes de la cola que provienen de Canadá y otras partes de China e Italia, y el motor de Inglaterra. De ahí que Reich hable de empresas ecuménicas.

394. Otros autores consideran, sin embargo, que estas empresas difícilmente pueden ser consideradas "ciudadanas del mundo" o "empresas ecuménicas"debido a que sus estados mayores siguen teniendo patria con nombre y apellido.

395. Castells es uno de ellos y por eso aboga por no utilizar el término de empresa transnacional, si por ello se entiende que estas empresas puedan trascender su origen nacional. Según el autor, las grandes empresas transnacionales siguen dependiendo mucho de sus bases nacionales.

396. Según Castells la evolución de las formas organizativas va de las empresas multinacionales a lo que él denomina el "proyecto empresarial representado por una red". La unidad operativa actual ya no sería una empresa concreta o grupo de empresas sino una red.

397. Estando de acuerdo con estas reflexiones de Castells considero útil, sin embargo, distinguir entre empresas multinacionales y empresas transnacionales. Llamaremos empresas multinacionales a las empresas que se instalan en diversos países para realizar allí el mismo producto final que realizaban en su país de origen. Llamaremos empresas transnacionales a aquellas empresas en las que el proceso de producción -que permite obtener un producto final- se haya disperso en diferentes países.

398. De hecho, de las 18 más grandes corporaciones mundiales -aquellas cuyo patrimonio se eleva por sobre los 60 mil millones de dólares- diez corresponden a empresas con asiento en Estados Unidos, incluyendo entre ellas a la General Electric, la General Motors, la Coca Cola, la Exxon, la AT&T, la Phillip Morris y la Merk..

399. Por último, no hay que olvidar que para que estos proyectos empresariales transnacionales o empresas transnacionales funcionen se requiere de una forma de organización y de gestión muy flexible, lo que sólo puede lograrse si se tiene acceso a tecnologías de comunicación y producción apropiadas. Por ejemplo, para ser capaz de ensamblar en un solo producto partes producidas en lugares tan diferentes, la precisión en el proceso de fabricación debe ser muy alta y eso sólo es posible si se basa en la microelectrónica. Por otra parte, la producción sólo puede ser flexible y adecuada a la demanda si se basa en la informática que permite a la fábrica programar la producción de acuerdo con el volumen y las características de la demanda diferenciada.

400. Por último, hay que tener presente que estas redes empresariales adoptan distintas formas de acuerdo a los entornos constitucionales y culturales en los que se insertan.

IV. La globalización, una nueva fase de internacionalización del capital

1. La internacionalización del proceso productivo

401. Luego de haber analizado los cambios producidos en el mundo y especialmente en el proceso de producción a partir de los años setenta, podemos constatar que la vocación "internacional" del capital -ya señalada por Marx en el siglo pasado- se hace hoy cada vez más evidente.

402. Pero, ¿hay algo que pueda hacernos pensar que se ha dado un salto cualitativo que permita afirmar que se ha iniciado una nueva etapa en la economía mundial?

403. Pienso que sí. El capital, hoy, no sólo se traslada a los lugares más alejados del mundo como la ha hecho ya desde el siglo XVI, sino que es capaz de funcionar como una unidad en tiempo real a escala planetaria. Cantidades fabulosas de dinero -miles de millones de dólares- se transan en segundos en los circuitos electrónicos que unen al mundo de las finanzas. Se trata de un fenómeno nuevo que sólo comienza a ser posible en las últimas décadas del siglo XX gracias a la nueva infraestructura proporcionada por las tecnologías de la información y la comunicación y a las nuevas condiciones institucionales que hacen posible ese gran desplazamiento de capitales, al eliminarse las trabas implantadas luego de la Segunda Guerra Mundial. Este fenómeno toma un impulso cada vez mayor con la desagregación del bloque soviético y los cambios económicos llevados adelante por esos países. El mundo puede funcionar en la actualidad cada vez más como una unidad operativa única, como un mercado global de capitales.

404. Pero más allá del terreno de las finanzas, algo cualitativamente nuevo ha ocurrido también en el terreno de la producción: la internacionalización del propio proceso de producción, es decir, la fabricación de diferentes partes del producto final en diversos lugares geográficos, rasgo que caracteriza, como hemos visto, a las empresas transnacionales. Por otra parte, el que fases del proceso productivo -aquellas que emplean en forma más intensiva mano de obra- se desplacen hacia los países del Sur buscando mano de obra barata, implica una gran difusión de las relaciones capitalistas de producción que desplazan a las relaciones pre-capitalistas allí donde se instala el capital transnacional.

405. Para dar cuenta de esta nueva realidad se ha empleado el término globalización, aunque hay autores que prefieren usar el de mundialización. Estimo más útil usar el término globalización para señalar este fenómeno nuevo, ya que el térmimo mundialización suele ser usado como sinónimo de internacionalización del capital y no daría cuenta del cambio cualitativo anteriormente señalado.

406. Pero este término no debe hacernos olvidar que lo que hoy se globaliza es precisamente la forma capitalista de explotación. Esta adopta diversas formas según el grado de desarrollo de los países. Mientras en los países más desarrollados los avances de la revolución tecnológica son evidentes y hacen pensar a algunos autores que ya se ha llegado a una etapa post-industrial y hasta post-capitalista, donde el trabajo humano parece ser cada vez más prescindible; en los países de escaso desarrollo enormes masas de trabajadores se están recién integrando al sistema capitalista de producción y usan tecnología bastante atrasadas.

407. Estudiar la forma desigual en que se da este proceso de explotación hoy es una de nuestras tareas pendientes.

2. el capital financiero

1) Papel protagónico del capital financiero

408. Esta nueva fase de la economía mundial se caracteriza por la expansión gigantesca de los mercados financieros internacionales.

409. El estancamiento económico y la disminución de la tasa de ganancia de los 70, lleva a los capitales a desplazarse a la esfera especulativa, donde aseguran una tasa de ganancia mayor. Se abre un nuevo ciclo caracterizado, más que nunca, por el crecimiento de las transacciones financieras puramente especulativas y parasitarias.

410. A mediados de los noventa -según datos de Therborn- en un sólo día en Londres se negociaba un monto de divisas equivalente el PIB mexicano de un año entero y los mercados financieros internacionales tenían una dimensión diecinueve veces mayor que todo el comercio mundial de mercancías y servicios. Estas cifras han aumentado enormente desde entonces.

411. Por su parte Ramonet, en una muy reciente conferencia en La Habana, sostuvo que el 95% de la actividad económica actual es de tipo financiero. Este 95% sólo existe en el mundo virtual de las órdenes de compra y venta; se trata de una pura comunicación que se traslada por las autopistas de la información, mientras que sólo un 5% de la economía es una economía real. La producción, transporte y ventas de cosas concretas sólo ocupa el 5% de la economía mundial, mientras el resto se refiere sencillamente a la compra y venta de valores o de monedas. l Estas transacciones financieras se realizan en forma continuada, pudiendo sus operadores intervenir en tiempo real (casi simultáneamente), sobre los mercados de Tokio, Londres o Nueva York. La economía financiera prevalece ampliamente sobre la economía real. El movimiento perpetuo de las monedas y de las tasas de interés aparece como un gran factor de inestabilidad, tanto más peligroso cuanto que es autónomo y se halla cada vez más desconectado del poder político.

412. Se ha creado así una gigantesca esfera de la economía financiera que se apoya en la constitución de redes organizadas: bancos, instituciones financieras, grupos multinacionales y los llamados fondos privados de pensiones.

2) La desregulación de los mercados

413. En su búsqueda de superganancias, el ideal del capital financiero era extender por todo el planeta lo que ya consiguiera en los llamados "paraísos fiscales". No estar sujeto a ningún tipo de regla y control, poder entrar y salir cuando quisiese, acabar con leyes de controles de registros, de remesas, de origen, etc. En fin, "desregular" las transacciones financieras, establecer la más completa libertad para el capital. Y esto lo logró al conseguir que se eliminasen las reglas establecidas a finales de la segunda guerra mundial. El sistema Bretton Woods fue desmantelado a mediados de los setenta por Richard Nixon. Antes de que lo fuera el 90% del intercambio de capital internacional estaba relacionado con inversiones y comercio, y sólo el 10% era utilizado en especulación financiera. Veinte años después el 95% de los intercambios tenía como objetivo la especulación financiera. (OJO mmm descubro que el dato de Ramonet ya lo daba Chomsky, revisar esto)

3) Los fondos privados de pensiónes

414. Los fondos privados de pensiones -que surgen en los países anglosajones y Japón hace unos cuarenta años, construidos en base al aporte forzado de los asalariados- son entonces una de las nuevas formas en que se presenta el capital parasitario.

415. Estos fondos se conforman con los aportes para la vejez, y frecuentemente para la salud, que los obreros, empleados y funcionarios norteamericanos, ingleses y japoneses -por citar solamente los países más avanzados- son obligados por contrato a dejar en los fondos de pensiones. Nacen originalmente como una fracción de los salarios, pero luego su naturaleza se modifica al penetrar en la esfera financiera. Centralizados en grandes fondos, esos salarios pasan a ser los componentes centrales del capital financiero, a cuyo lado los más grandes bancos son apenas enanos. Bajo la conducción de gestores casi anónimos, no son más que masas de capital buscando la rentabilidad máxima de la manera más parasitaria y más opresiva. Las jubilaciones de los trabajadores quedan así sujetas a los avatares de la "salud" de los mercados bursátiles.

416. Según datos del US News and World Report del 6 de febrero de 1995, sólo los fondos de pensiones de las tres empresas norteamericanas de automóviles: la Ford, la General Motors y la Chrysler, las tres más grandes del mundo en ese momento, controlaban quinientos mil millones de dólares, diez veces más que los fondos que se destinaron a la recuperación financiera de México y más del doble de las reservas del Estado japonés, que es el Estado que tiene más reservas en el mundo.

417. Los administradores de estos fondos concentran en sus manos un poder financiero de una envergadura inusitada [...] En un me rcado que ha pasado a ser instantáneo y universal, cualquier desplazamiento brutal de estos auténticos mamuts de las finanzas puede suponer la desestabilización económica del país.

4) Grupos financieros de dominio industrial

418. Por otra parte el capital-dinero tiene en este momento -según Chesnais- una autonomía frente al capital industrial como nunca antes.

419. Hoy el gran grupo es casi sin excepción una sociedad holding. Aun cuando se estila designar con el nombre de "empresas" o "firmas" a las organizaciones capitalistas, de implantación y operaciones transnacionales se está en presencia de grupos financieros de dominio industrial, que se distinguen todavía más de la gran masa de empresas (Chesnais, 1995).

420. Estos grupos se han beneficiado plenamente con el ascenso del parasitismo financiero. Tienen muchos e importantes motivos para no inmovilizar sus capitales en la producción bajo la forma de una acumulación de capital auténtico: pueden colocar sus capitales como títulos públicos, a tasas a menudo superiores y siempre menos riesgosas que las inversiones productivas; pueden especular en los mercados de cambio [...] evitando el riesgo de grandes pérdidas en caso de error, y alzándose a menudo con ganancias financieras colosales; y no están compelidos a mantener fondos líquidos para retomar los grandes paquetes de sus propias acciones, en caso de que necesiten combatir

421. La organización en holding, es decir, la posibilidad de que el grupo tenga una banca y que pueda confiar las operaciones financieras a su dirección financiera, tiene precisamente por objeto hacer más fácil la entrada de lleno en las finanzas globalizadas.

5) Se socava autonomía economías nacionales

422. Este creciente predominio y concentración del capital financiero y de sus mercados, y su libertad para actuar socava la autonomía de las economías nacionales y de los Estados para diseñar políticas propias.

423. Los bancos nacionales se han independizado del poder político. La Reserva Federal de los Estados Unidos y el Bundesbank de Alemania, así como el Banco Central Europeo que se funda en Frankfurt, no depependen de dirigentes políticos, son autónomos, hacen su propia política en función de lo que consideran debe ser la mejor forma de defender la moneda.

424. Noam Chomsky, habla de la existencia de una especie de Senado virtual refiriéndose a la actuación de los especuladores en los mercados financieros. Si un país decide poner más énfasis en sus programas de desarrollo social, el Senado virtual puede votar instantáneamente (contra esa política), sacando montos enormes de capital fuera de ese país con las consecuencias desastrosas que ello puede tener para un pequeño país.

6) Las crisis bursátiles

425. Pero esta ausencia de regulaciones determina a su vez una gran inestabilidad. Las sucesivas crisis bursátiles así lo demuestran. Y si éstas logran ser superadas se debe -según Chesnais- a que el poder y la existencia misma de este capital-dinero, son defendidos por las instituciones financieras internacionales y los Estados más poderosos del globo, cualquiera sea su costo. Los 55 mil millones de dólares adelantados al comienzo del año (1995) por instituciones que ofician de "prestadores en último recurso" para evitar que una bancarrota del Estado mexicano ponga en marcha un proceso en cadena de desvalorización de la confianza en el plan mundial, lo han recordado una vez más. Fue, en ese momento, de acuerdo a Ramonet, el más importante esfuerzo financiero de la historia moderna en favor de un país.

426. Para comprender las características asumidas por la crisis nunca debe subestimarse el papel que juegan los gastos públicos. Incluso en los Estados Unidos, donde predominan los gastos militares y el gasto público sigue siendo menor al de otros lugares, el 25% del Producto Bruto Interno es controlado por el Estado Federal, mientras que en l929, el porcentaje sólo era del 3%.

427. No debe subestimarse la capacidad de los Estados capitalistas para inyectar masivamente liquidez monetaria cada vez que es necesario salvar de la bancarrota una parte del sistema financiero. En el curso de los últimos diez años, el Estado Norteamericano y el Banco de la Reserva Federal, que se ocupa de la supervisión del sistema financiero, intervinieron varias veces a escala masiva para frenar una desvalorización masiva del capital ficticio -en el caso de la intervención en Wall Street en octubre de 1987-, para salvar de la bancarrota a una institución financiera importante -las Cajas de ahorro privadas en 1989-91-, o incluso otro Estado dependiente cuya inminente quiebra podía tener efectos en cadena sobre el sistema del conjunto financiero -México en 1982 y sobre todo en 1994-95-.

428. La crisis ha sido contenida pese a que los elementos constitutivos de la misma están reunidos desde hace veinticinco años -decía Chesnais hace tres años atrás y agregaba que tal vez podría transformarse algún día en una gigantesca crisis abierta,aunque en ese momento sólo tomaba la forma de de un proceso rampante, larvado, constituido simultáneamente por despidos cada vez más masivos, precarización del trabajo y tasas de inversión muy bajas.

429. ¿No estaremos hoy -en el momento en que hago las últimas revisiones de este libro- a las puertas de esa gigantesca crisis abierta que el investigador francés predecía?

430. Ojo! ver si aquí o al final del tema sobre el neoliberalismo.

431. Acaso no son sintomáticas las recientes declaraciones de destacados personeros del mundo de las finanzas como George Soros, quien confiesa, en un artículo de julio de 1998: Yo hice fortuna en los mercados financieros mundiales y, sin embargo, ahora temo que la intensificación desenfrenada del capitalismo liberal y la extensión de los valores comerciales a todos los terrenos de la vida pongan en peligro el futuro de nuestra sociedad abierta y democrática. El principal enemigo de esta sociedad ya no es la amenaza del comunismo, sino claramente la del capitalismo.

432. Y que agregaba en sus declaraciones ante el Comité de Servicios Bancarios y Financieros de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos del 15 de septiembre de 1998 -cuando la crisis bursátil amenazaba con hacer llegar sus ecos a ese país-, que el curso de los acontecimientos sólo podría prevenirse mediante la intervención de las autoridades financieras internacionales. Las perspectivas -añadía- no son claras, porque los gobiernos del Grupo de los Siete no lograron intervenir en Rusia, aunque tal vez las consecuencias de ese fracaso sirvan de alerta.

433. Es urgente reconocer -continuaba- que los mercados financieros, lejos de tender al equilibrio, son por su naturaleza misma inestables y que fácilmente pueden escaparse del control golpeando a una economía tras otra, agregando más adelante que habría que establecer una especie de supervisión internacional por sobre las autoridades nacionales de supervisión.

434. La contradicción entre economía productiva y economía financiera se ha ido acentuando. Una oligarquía transnacionalizada está imponiendo sus intereses particulares al conjunto de la humanidad, por la influencia que ejerce sobre los mercados financieros, cada vez más decisivos en la formación de las políticas económicas.

435. Estamos viviendo, según el subcomandante Marcos del EZLN, la IV Guerra Mundial que sigue a la Guerra Fría o III Guerra Mundial que dejó 23 millones de muertos: la guerra entre los grandes centros financieros y su arma es la bomba financiera.

3. Centralización y Concentración del capital industrial

436. El proceso de globalización del capital se manifiesta bajo la forma de una progresión cuantitativa y cualitativa del movimiento de centralización y concentración del capital industrial. Los grandes grupos son más grandes y aparecen más fuertes de lo que jamás han sido.

437. La concentración de capital se ve reforzada por el creciente número de operaciones gigantescas de adquisición-fusión.

438. Como advierte Chesnais, estas operaciones de adquisición-fusión no suponen un "crecimiento positivo del capital social" sino una mera centralización del capital y son una de las formas que utiliza el capital concentrado para combatir la baja de la tasa de ganancia absorbiendo otras firmas. Estas firmas que se integran aportan la parte del mercado que ellas ya detentaban, además de algunos elementos de su capacidad de producción y de investigación técnica, pero desmantelando, al mismo, tiempo a la mayor parte.

439. En el curso de los años 80 -según el investigador francés- alrededor del 80% de las inversiones directas en el extranjero tuvieron lugar entre países capitalistas avanzados y cerca de tres cuartas partes de éstas tenían como objeto la adquisición y la fusión de empresas existentes, es decir, se trataba sólo de un cambio de propiedad del capital y no de la creación de medios de producción nuevos.

440. Son las exigencias de la competencia las que impulsa a los grupos más poderososo a adquirir y fusionarse con empresas más débiles para apoderarse de su mercado y acelerar su reestructuración de sus capacidades de producción.

441. Este proceso se ha desarrollado en las últimas décadas a una escala sin precedentes, especialmente dentro de los países capitalistas más avanzados.

442. Las formas muy concentradas de la producción y de la comercialización a escala internacional no son una novedad para nadie. Lo que es característico de la fase de la mundialización del capital, es la extensión de estructuras de ofertas muy concentradas (monopólicas u oligopólicas) hacia la mayor parte de las industrias de fuerte intensidad tecnológica, asi como en numerosos sectores industriales de fabricación a gran escala.

443. La forma dominante de estructura de oferta deviene oligopolio -reúne el pequeño círculo de los "mejores"-. Ahora bien, este debe ser definido como el ejercicio "colectivo", entre varios, de una posición de monopolio. El oligopolio no excluye fases de concurrencia (o de "rivalidad oligopólica") severa, pero tiene como característica central modalidades de estrategias capitalistas que son hechas, de una parte, para la conservación de las posiciones adquiridas más que por su amplificación y, de la otra, para el ejercicio del poder económico que la gran dimensión procura.

4. El capital transnacional como fracción hegemónica y Estados nacionales

444. El fenómeno de globalización del capital se traduce también en cambios en la configuración del poder. Este está actualmente en manos de una élite ubicada en los países más avanzados y dirigida por los Estados Unidos. Tanto el poder político como el económico tienden a gravitar hacia estos grupos ligados al capital transnacional y la economía global.

445. Por otra parte, como la concentración y centralización de capitales es cada vez mayor los grandes grupos son más grandes y aparecen más fuertes de lo que jamás han sido.

446. A comienzos de los noventa la economía mundial ya estaba en manos de sólo treintisiete mil firmas transnacionales y sus ciento setenta mil filiales. La cifra de negocios de la General Motors era más elevada que el producto nacional de Dinamarca; la de la Ford, más que el de Sudáfrica; y la de la Toyota sobrepasaba al producto nacional de Noruega.

447. Estudios han demostrado, según Robinson, que la fracción transnacional, dirigida por el capital financiero transnacional, se hizo hegemónica entre 1970 y 1980.

448. El autor sostiene que sus contingentes a nivel de los países del Tercer Mundo estarían formados por la nueva derecha tecnócrata o burguesía modernizante.

449. Examinemos ahora la relación del Estado nacional con estos grupos capitalistas transnacionales.

450. En la nueva dinámica de capitales que ha surgido, la lógica no es la absorción o incorporación de países sino la absorción de sólo partes de los circuitos económicos nacionales. Es decir, ya no se trata de dos circuitos con base nacional acoplados vía comercio mundial, sino de un acoplamiento de sistemas productivos, es decir, de procesos productivos y de trabajo que operan internacionalizadamente al depender de un capital transnacionalizado. Esto, a su vez, hace que los actores o sujetos de la internacionalización dejen de ser los Estados nacionales y pasen a ser las empresas transnacionales.

451. Estas empresas, que tratan de liberarse de las amarras de los Estados para poder operar libremente, recurren, sin embargo, a éstos para facilitarles sus negocios convirtiendo a los ministerios de relaciones exteriores en verdaderas oficinas de negocios a su servicio.

452. Es bastante conocido que la intervención activa de los gobiernos de Japón y Corea del Sur ha sido decisiva para fomentar la competitividad de sus empresas.

453. Las transnacionales multinacionales japonesas han sido plenamente respaldadas por el gobierno japonés y han mantenido sus principales activos financieros y tecnológicos en su país. Las <...> europeas han sido objeto del apoyo sistemático de sus gobiernos propios, así como de la Unión Europea, tanto en tecnología como en protección de mercado. Las <...> alemanas (por ejemplo, Volkswagen) han desinvertido en los países de Europa Occidental para emprender arriesgadas inversiones en Alemania Oriental con objeto de cumplir el ideal nacional alemán de la unificación. Las <...>estadounidenses (por ejemplo, IBM) han seguido las instrucciones de su gobierno, a veces con resistencia, cuando hubo que retener la tecnología o restringir el comercio con países enfrentados con la política exterior estadounidense. En correspondencia, el gobierno ha apoyado proyectos tecnológicos para las empresas estadounidenses.

454. Por otra parte Chomsky sostiene que uno de los mejores estudios recientes sobre las cien transnacionales más importantes de la lista de Fortune, encontró que todas ellas se habían beneficiado de intervenciones específicas de los Estados nacionales, donde tienen su base. [...] No tendríamos muchas corporaciones grandes si no fuera por el financiamiento público; y el financiamiento público proviene del contribuyente fiscal [...]

455. Pero, al mismo tiempo que intervienen a favor del gran capital transnacional, los Estados nacionales van perdiendo el control de una serie de asuntos en forma creciente. La definición de las políticas económicas se hace más allá de sus fronteras. Los sindicatos, partidos y sistemas nacionales de comunicación se debilitan en la misma medida en que cobran fuerza el mercado monetario internacional, los medios de comunicación global y las empresas transnacionales.

456. Algunos autores llegan a pensar que los Estados nacionales se han transformado en simples agencias que ajustan las prácticas y políticas económicas nacionales a las exigencias de la economía global. Para Robert Cox, por ejemplo, el Estado nacional se ha transformado en una mera correa de transmisión de la economía global a la economía nacional.

457. Otros autores, como Leo Panitch, reconocen que la naturaleza del Estado ha cambiado considerablemente, pero sostienen que no por ello ha disminuido su papel. Este está todavía determinado por las luchas entre fuerzas sociales localizadas dentro de cada formación social, aunque, por supuesto, esas luchas están cada vez más determinadas por la situación a nivel mundial. Las formas nacionales prevalecen debido fundamentalmente a dos razones: la especificidad de cada formación social y el desarrollo desigual de cada país.

458. Lejos de presenciar un capitalismo global que desconoce el Estado, lo que vemos son Estados muy activos y conjuntos de clases capitalistas altamente politizadas que se empeñan en asegurar lo que Stephen Gill denominó adecuadamente: "un nuevo constitucionalismo para un neoliberalismo disciplinario".

459. Tanto el GATT en el plano mundial, como el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLC) en el regional, revelan la participación de los Estados como creadores de un régimen que define y garantiza los derechos globales y domésticos del capital.

460. Estos tratados funcionarán como una constitución económica, estableciendo las reglas básicas que rigen los derechos de propiedad privada que todos los gobiernos deben respetar y los tipos de políticas económicas que todos los gobiernos han de evitar".

461. Es importante, sin embargo, tener en cuenta que no se trata de algo impuesto a los Estados canadiense y mexicano por el capital y al Estado norteamericanos como algo externo a ellos, sino que más bien refleja el papel adoptado por los Estados mexicano y canadiense en la representación de los intereses de sus burguesías y burocracias dado que éstas ya están penetradas por el capital y la administración norteamericanos.

462. Igual cosa podría haber ocurrido con el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), cuyas negociaciones acaban de ser abandonadas luego de una intensa movilización en su contra.

463. Noam Chomsky había advertido que ese acuerdo buscaba prohibir que los gobiernos nacionales o locales cualquier restricción sobre el flujo del capital internacional o sobre las inversiones. (...) Mientras que el TLC y el GATT se diseñaron, supuestamente, para liberalizar el flujo de bienes y servicios a nivel internacional, el nuevo AMI se exclusivamente sobre la liberalización del flujo del capital.

464. Si se hubiese aprobado los inversionistas podrían haber hecho lo que quisieran, sin limitación alguna, en los países donde invirtieran. Nada podría interferir: ni los derechos humanos, ni los derechos laborales, ni los sensatos requerimientos ambientales.

465. El director de la Organización Mundial del Comercio (OMS), Renato Ruggeiro, ilustró muy bien lo que este tratado significaría. Según él, el AMI sería la constitución que regiría la economía global única. Gracias a ella, las empresas e inversionistas transnacionales podrían demandar legalmente, ante un nuevo tribunal internacional, a los gobiernos locales que intentaran imponer algunas restricciones al libre movimiento del capital. Esto podría llevar a que las empresas internacionales antepusieran demandas contra gobiernos para forzarlos a eliminar normas laborales o ambientales e incluso programas de desarrollo nacional que limitaran el libre flujo del capital.

466. Si el AMI se hubiese aprobado los gobiernos ya no podrían obligar a los inversionistas internacionales a comprar componentes de producción dentro del país en vez de importarlos, no podrían obligar a la transferencia de tecnología, no se podría limitar la movilidad transfronteriza del capital o la exportación de las ganancias.

467. Al respecto nos parece interesante señalar que de alguna manera Chile se habría adelantado al AMI en cuanto a normativas internacionales con su Tratado de Libre Comercio Chile-Canadá.

5. Un proceso desigual E INCONCLUSO (DEBO REVISAR TODAVIA ESTE PUNTO)

468. El proceso de globalización que ha producido cambios tan importantes a nivel mundial, como todo proceso de desarrollo capitalista, es, sin embargo, un proceso de desarrollo desigual. En la actualidad, a nivel de la economía mundial, se pueden distinguir tres bloques bien diferenciados, cada uno de los cuales está constituido por países típicamente centrales y un conjunto de países que conforman su entorno y que constituyen la periferia de tales centros.

469. El único bloque relativamente homogéneo es el bloque que algunos autores han denominado Unión Europea-15, los otros dos son extremamente heterogéneos y se constituyen en torno a dos países centrales Japón y Estados Unidos respectivamente. En este último caso este país, que cuenta con un tercio de la población de su entorno, genera el 76% del PNB del bloque y controla el 65% del comercio global de las Américas.

470. Cuatro serían los procesos que determinan los resultados de la competencia que se establece a nivel global entre agentes económicos y localidades geográficas: a) la capacidad tecnológica de cada país o región; b) el acceso a un mercado grande, integrado y rico; c) la diferencia entre los costos de producción en el lugar de origen y los precios en el mercado de destino -no basta que la mano de obra sea barata si hay que pagar impuestos, o las reglamentaciones medioambientales son muy severas-; y, por último, d) la capacidad política de las instituciones nacionales e internacionales para prestar apoyo al crecimiento de los países y zonas bajo su jurisdicción.

471. Samir Amin, por su parte, señala que las grandes potencias mundiales logran su privilegiada situación no como el producto de la aplicación de las leyes objetivas del mercado, de la competencia perfecta tan pregonada por el neoliberalismo, sino debido al control exclusivo que esos países tienen de cinco áreas fundamentales de poder: el monopolio tecnológico; el control de mercados financieros mundiales; el monopolio de acceso a los recursos naturales del planeta; el monopolio de medios de comunicación y el monopolio de las armas de destrucción masiva.

472. La combinación de estos elementos hace ver que para ser competitivo en la economía global, no basta con disponer de mano de obra barata, ésta debe estar preparada para adaptarse a las nuevas tecnologías, y eso sólo ya descarta que muchos países del Tercer Mundo tengan posibilidades reales de competir. De hecho, la mayor parte de los intercambios se produce dentro y entre estas regiones y el resto de los países, en particular los del Africa negra, cada vez están más pobres, marginados, excluidos del comercio mundial y de la modernización tecnológica.

473. La economía global es sin duda profundamente asimétrica.

474. De los 5 mil millones de habitantes del mundo, apenas viven confortablemente quinientos mil, según Ramonet. Trescientos ciencuentiocho personas multimillonarias tienen un ingreso anual superior al ingreso de dos mil seiscientos millones de personas. Por otra parte, según Pablo González Casanova, la actual globalización ha contribuido a aumentar las transferencias de excedente de los países pobres a los países más desarrollados en un orden y magnitud que es superior al de la etapa anterior del capitalismo conocida como el imperialismo monopólico, ya de por sí considerable en el famoso saqueo del "Tercer Mundo". Un estudio estadístico en el que está empeñado demuestra que en los cuatro años comprendidos entre 1992 y 1995 la transferencia de excedentes triplicó la correspondiente al período que va de 1972 a 1981 y es superior a la de cualquiera de los quinquenios precedentes. Sin embargo, ya no parece correcto hablar de Tercer Mundo, ni de centro-periferia, ni de Norte-Sur, porque, por una parte, varios países que antes eran considerados del Tercer Mundo y están ubicados en el Sur, lograron un impresionante crecimiento económico como los llamados "tigres asiáticos" (Hong Kong, Singapur, Taiwan y Corea del Sur) y, a los que se agregan más tarde "los dragones" (Tailandia, Malasia e Indonesia). Hoy el Primer Mundo se ve más bien como un gran archipiélago que aparece por todos los lados, pero que surge en mar circundante de espacios que ya no se pueden integrar ni económica ni socialmente. Pese a que este archipiélago todavía está ubicado sobre todo en el Norte, la relación no se puede entender más como una relación Norte-Sur. Sí se la puede marcar en el sentido de una exclusión. Por otra parte, dentro del propio Primer Mundo se establece una polarización creciente de rentas hasta el punto que algunos autores han llegado a decir que Europa Occidental se ha pauperizado o "sudificado", ya que en esta región existen veinte millones de parados y treinta millones de pobres Por todas partes se extiende el paro y el subempleo, se bloquean los salarios y los presupuestos sociales son reducidos drásticamente en nombre de la sacrosanta competitividad. [...] Las desigualdades por todas partes no dejan de crecer [...] Según la ONU [...] En el Reino Unido [...], en menos de quince años se ha construido una sociedad de rentistas, redoblada por una sociedad de asistidos [...].

475. Por último, es importante tener en cuenta que la economía global no es una economía planetaria. En otras palabras, la economía global no abarca todos los procesos económicos del planeta, no incluye todos los territorios ni a todas las personas en sus trabajos, aunque sí afecta de forma directa o indirecta la subsistencia de la humanidad completa. Mientras que sus efectos alcanzan a todo el planeta, su operación y estructura reales atañen sólo a segmentos de las estructuras económicas, los países y las regiones, en proporciones que varían según la posición particular de un país o región en la división internacional del trabajo. Mientras que los segmentos dominantes de todas las economías nacionales se encuentran vinculados a la red global, hay segmentos de países, regiones, sectores económicos y sociedades locales desconectados de los procesos de acumulación y consumo que caracterizan a la economía informacional-global [...] .

476. OJO!!! Ver si párrafo que sigue debe quedar aquí o debe ir al comienzo de globalización:

477. Este asunto de la ley del desarrollo desigual es un fenómeno de importancia crucial, especialmente en este período histórico -opina Manuel Riesco. Sin comprenderlo y valorarlo en su debida magnitud <...> no se puede entender abolutamente nada de lo que está ocurriendo hoy día en el mundo. Al autor le asombra que este elemento suele no tenerse en cuenta en los análisis europeos de izquierda acerca mientras sí está presente en las principales publicaciones burguesas (Economist, Businessweek, etc.), donde este fenómeno se ubica en el lugar central.

478. La globalización es, por lo tanto, todavía un proceso inconcluso, no toda la economía internacional es ya global: los mercados están lejos de una integración plena, todavía existen reglamentos monetarios y bancarios que limitan los flujos de capital, los controles migratorios dificultan la libre contratación de mano de obra, las empresas transnacionales siguen teniendo todavía sus activos y sus centros de mando estratégicos en sus países natales. Pero, sobre todo, los Estados nacionales y sus gobiernos siguen jugando un papel crucial en la orientación de la nueva economía.

Martha Harnecker es educadora popular chilena. Autora de numerosos trabajos de investigación sobre la izquierda latinoamericana.