Ha sido común la comparación del presidente Luís Inácio Lula da Silva con la figura del presidente Getúlio Vargas, considerado hasta el momento actual como el gobernante brasileño más popular de la historia. Pero el prestigio del ilustre antecesor siempre tuvo una marca negra de populismo y jamás trascendió los límites de las fronteras brasileras. La multitud de más de 80 mil personas envueltas en la recepción calurosa al nuevo jefe de estado, durante participación en el 3º Foro Social Mundial, día 24, no eran en su mayoría ciudadanos brasileños, y sí extranjeros de los más diversos puntos del planeta. La popularidad de Lula no solo ha trascendido las fronteras terrestres, como así también océanos y continentes..
Nunca un presidente de Brasil tuvo tanta atención en el mundo entero y ni tanta popularidad y respeto. Jamás otro gobernante del país circuló por eventos de ideologías tan diferentes, como los realizados en Davos y Porto Alegre, con la misma desenvoltura de quien negocia con parlamentarios de diferentes partidos del Congreso Nacional. Muchos han hecho discursos e intentaron dar a Brasil la proyección conquistada por Lula, un simple obrero metalúrgico, que, a pesar de tener problemas de dicción, se comunica como ningún otro con las grandes masas..
Hombre de origen humilde y sensible, que lloró al recibir su primer diploma, el de presidente de Brasil, Lula no cansa de citar cada escalón hasta su llegada al poder, que ningún antecesor podría comparar en términos de dificultad. Pero los pueblos sufridos se identifican con su esfuerzo, más allá de las fronteras. Su discurso de líder político del Tercer Mundo toma fuerzas, no sólo en las elites, y sí, en las masas populares menos favorecidas. Representa la esperanza de muchos de vivir en una sociedad más justa y de solidaridad internacional..
Con tanta fuerza política, de la cual es conciente, él no abusa de la suerte, desafiando opositores poderosos. Conquista de esta forma el respeto de ellos y de sus simpatizantes más cautelosos. Brasil y la comunidad internacional viven sin dudas, un momento único en la historia, donde el apoyo popular le da a un gobernante un respaldo político sin fronteras y le abre horizontes políticos inesperados..
La emoción de los extranjeros mezclados entre la multitud de 80 mil personas, con seguridad será llevada a los más recónditos lugares del planeta. Si nadie imagino la posibilidad de Lula llegar en tan poco tiempo donde llego, más difícil será proyectar el resultado de la propagación del evento en el anfiteatro en Porto Alegre.. *Periodista, editor de la revista de Abamec Rio (seção fluminense da Associação dos Analistas do Mercado de Capitais), corresponsal de la revista Metalurgia & Materiais no Rio de Janeiro