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FORO SOCIAL MUNDIAL:
El Otro Mundo Posible

Un hecho complejo

El Foro Social Mundial que acaba de finalizar en la ciudad de Porto Alegre (Brasil) es un hecho complejo y multifasético que exige ser analizado desde distintos ángulos.
Desde lo que quiso ser y lo que en realidad fue.
Desde el impacto de lo cuantitativo y la profundidad de los análisis y reflexiones que circularon en todo su transcurso.
Desde el significado de su consigna (Otro Mundo es Posible) hasta el poder casi mágico de su convocatoria.
Desde su universalidad, fruto de la aceptación de un desafío del propio modelo político-social vigente, la globalización, hasta su diversidad que exige ser interpretada como algo más que un hecho que hay que tolerar.
Desde sus múltiples propuestas con apariencia de diálogo, hasta sus innumerables expresiones de denuncia con su inevitable secuela de confrontación.
Según algunas fuentes dignas de crédito, aunque resulte difícil comprobarlo en detalle, en esos días pasaron por Porto Alegre, convocados por el Foro, entre 10 y 15 mil personas. Muchas más de las esperadas al comienzo por sus organizaciones convocantes.
Si añadimos a esto los lugares de procedencia de muchas de esas personas y lo nada fácil que resulta, en la actualidad, movilizar multitudes, será preciso reconocer la trascendencia de este acontecimiento.
El FSM, por algunos denominado el AntiDavos en referencia al Foro Económico simultáneo que se realiza cada año en esa ciudad suiza, merece ser analizado, sobre todo, como un acontecimiento. Es decir como un fenómeno social de envergadura, encuadrado en un entorno de espacio y de tiempo.
Al intentarlo, podemos descubrir en él una enorme cantidad de significados, muchas veces expresados en símbolos que deben ser descifrados y, sobre todo, incorporados a una nueva concepción de la militancia de todos aquellos que creemos que otro mundo es posible y que, por eso, nos rebelamos contra el que hemos heredado y estamos dispuestos a poner el hombro para construir una alternativa válida.

Dimensión cuantitativa: El lenguaje de los números

En un intento de reflexionar y analizar el FSM como fenómeno y acontecimiento, comencemos por lo meramente cuantitativo, porque en él también los números hablan, significan, simbolizan.
En este sentido, el Foro de Porto Alegre, superó, duplicándolas, las expectativas de sus organizadores y convocantes.
Se previeron dos categorías de participación: los Delegados, representantes acotados de las organizaciones convocantes y algunas otras que se agregaron sobre la marcha y los participantes sin representación.
De la primera categoría se esperaban 2.000 delegados de unos 40 países; participaron 4.000, provenientes de 122 países de los cinco continentes.
De la segunda, los cálculos previos daban unos 6.000 participantes; las apreciaciones menos optimistas afirman que pasaron por Porto Alegre esos días, respondiendo de una u otra forma a la convocatoria, unas 12.000 personas.
Otro hecho significativo expresado en números es la presencia de 1642 periodistas acreditados, también provenientes de los 4 puntos cardinales del planeta.
¿Qué nos dicen estos números? Creo que, en primer lugar, son una demostración clara del alto poder de convocatoria que tuvo el evento.
Es preciso aquí, para encontrarle a esta dimensión del acontecimiento un sentido y un significado propio recalcar que lo que identificó a esa convocatoria fue el lema "Otro Mundo es Posible".
Esto implica una doble significación complementaria: el rechazo del mundo que tenemos y la aspiración a suplantarlo.

Dimensión cualitativa: Significado de una consigna

Esto nos conduce a una reflexión que trasciende lo meramente cuantitativo, situándonos en una dimensión cualitativa. Una forma de darle a esa reflexión mayor racionalidad es centrarla, precisamente, en el alto significado de la consigna convocante. Creo que fue generalizada la sensación de quienes tuvimos el privilegio de participar en este Foro de que todo lo que se hacía y decía en su transcurso confluía finalmente, de una u otra forma, en el contenido de esa esperanzada frase: Otro Mundo es Posible.
Incluso sin decirlo expresamente, muchas veces la crítica a la situación de la actual sociedad neo-liberal se hacía evidente en el ánimo de todos. El resultado se convertía en un gigantesco NO a una globalización del mercantilismo capitalista que pudre todo lo que toca, al convertirlo en mercancía. Ese NO al modelo imperante significaba, simultáneamente, un SI a una sociedad regida por la fraternidad y la solidaridad.
Pero esta negación de la globalización neo-liberal no implicaba, para nada, un rechazo a la tendencia globalizadora de la historia universal, que hubiese supuesto un intento de retroceso y una negación de las tendencias históricas de la especie humana. Por el contrario, desde el comienzo, desde la propia convocatoria, el FSM se sintió y se vivió como un acontecimiento impregnado de un alto sentido de globalización. El propio espectáculo exterior, aunque hubiese sido proyectado con las técnicas del cine mudo, por la energía de sus imágenes, fue en todo momento una cabal expresión de universalidad, internacionalismo, globalización. Todo en él era referido a la geografía planetaria, con una fuerte tendencia a englobar sectores e intereses parciales y superar particularismos, sin negar nunca la multiplicidad y diversidad de identidades particulares.
El ambiente fraternal vivido esos días en Porto Alegre, habida cuenta de la enorme y variopinta diversidad de los presentes, fue un claro testimonio de la aceptación del desafío neo-liberal de la globalización. Por supuesto que con otro contenido.

Posible, a condición de que...

Más de mil participantes al Foro colmaban el amplio auditorio de la Pontificia Universidad Católica, sede oficial del evento, en el entusiasta Acto de Cierre.
Sobre el escenario, un grupo grande de esos participantes se prestaban a un interrogatorio periodístico, realizado por una de las animadoras del acto. La pregunta, única y simple, contribuía a aumentar la solemnidad y emotividad del momento: "¿Otro Mundo es Posible?".
Casi todas las respuestas condicionaron la afirmación unánime de los entrevistados: "SI, pero a condición de que..."
Algunas un tanto pobres, como la de un delegado argentino para el que sería suficiente con seguir participando de los Foros venideros. A pesar de todo, tuve la sensación de que ese remate del FSM, condicionando la afirmación de que Otro Mundo es Posible, tenía también una profunda significación y un alto contenido simbólico.
La posibilidad real de ese mundo que soñamos y anhelamos no está asegurada por el FSM. Ni siquiera por una seguidilla de Foros como este, realizados en enero de cada año, en confrontación con el de Davos.
Ese mundo, nuevo y diferente al que impuso la versión capitalista denominada neo-liberalismo, sólo será viable a través de un gigantesco esfuerzo militante en las bases de cada uno de los participantes y sus respectivas organizaciones populares.
Resulta imprescindible, en este sentido, afirmar que el FSM, a pesar de las cifras altamente significativas que mencionamos al comienzo, a pesar de la seriedad y profundidad de los análisis y reflexiones que se sucedieron en todo su transcurso, a pesar del realismo y la viabilidad de sus muchas propuestas alternativas, a pesar del entusiasmo popular y la solidaridad vividos en este evento, no pasó de ser un encuentro de militantes.
Estimo que esta constatación debe interpelarnos seriamente a la hora de analizar contenidos y sacar conclusiones. No para cuestionar al Foro en sí mismo, sino para no atribuirle una trascendencia que no tuvo ni puede tener.
Esto implica afirmar que los cambios que nos conducirán al mundo diferente que queremos construir sólo será posibles a través de la participación masiva de los excluidos y dominados por este modelo perverso.
Sabemos que esto sólo será viable en la medida en que la convicción de que la consigna Otro Mundo es Posible, que coreamos los militantes en Puerto Alegre, llegue intacta y convocante a la conciencia de las masas. Eso significa la afirmación, también coreada en aquellos días, de que "...lo haremos entre todos". Y no sólo entre todos los que allí estábamos...
Ese debe ser, de ahora en más, el objetivo y el programa de nuestro accionar militante: contribuir a la creación de una conciencia masiva, que permita la inclusión en la lucha de los millones que no estaban en las calles de Porto Alegre, ni participaron de las deliberaciones, ni hicieron propuestas en las salas de la Pontificia Universidad Católica, pero resultan absolutamente imprescindibles a la hora de construir la Resistencia Global al modelo y al sistema.
¿Para qué sirvió, entonces, el FSM? se preguntará algún desprevenido.
Valga para él un simple ejemplo ilustrativo: el FSM es apenas una brújula que nos señala el camino a recorrer. De nada servirá si nos sentamos sobre ella esperando que algún otro lo recorra...

Agenda Abierta

Contrariando la costumbre en este tipo de eventos, el FSM terminó sin haber emitido un documento final único.
Esto, que para algunos merece una interpretación negativa, puede ser considerado como el signo de algo que para muchos es esencial en el acontecimiento de Porto Alegre: el respeto por las diferencias y la necesidad manifiesta de no forzar una unidad o unanimidad riesgosa o prematura.
Eso no significa que no se hayan concensuado muchos puntos de vista y tomado decisiones importantes, sobre todo en lo referente al futuro de esta experiencia.
La convicción generalizada de que otro mundo es posible ha comenzado a crear un lento pero firme consenso acerca de los caminos a recorrer para conseguirlo.
Esto es lo que ha logrado consensuar uno de los pocos documentos emitidos. El referente a la agenda de acciones a emprender durante el 2001.
Como era de esperar, ella surge de los datos de la realidad proporcionados por el calendario de las organizaciones internacionales del sistema.

Las citas proporcionadas por el FSM de Porto Alegre son los siguientes:
AGENDA 2001:

26-27 Febrero: Reunión Foro Económico (Cancún - México)
6-7 Abril: Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) (Buenos Aires - Argentina)
(17-22 Abril: Quebec - Canadá)
15-22 Julio: Reunión G8 (Génova - Italia)
28 Set.-4 Oct.: Asamblea Anual del FMI y el Bco. Mundial (Washington - EE.UU.)
5-9 Noviembre: Reunión OMC (lugar a definir).

Miguel Ramondetti