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Argentina, la lucha continua....

Agrot�xicos y soberan�a alimentaria, los ejes de la marcha contra Monsanto

Por Gustavo Sarmiento
Tiempo Argentino

Por quinto a�o consecutivo, una movilizaci�n global alert� sobre los peligros del monopolio de las semillas transg�nicas que pretende imponer la multinacional de los agronegocios. Expertos denunciaron el efecto del glifosato en los pueblos fumigados y el riesgo de que el pa�s se sume al Acuerdo Transpac�fico, dando a las empresas beneficios de patentamiento.

Veinte a�os transcurrieron de la resoluci�n 167/96 que autoriz� la producci�n y comercializaci�n de la Soja RR, propiedad de Monsanto, y que cambi� para siempre el modelo agr�cola del pa�s. Y el aniversario lleg� con una Marcha Mundial contra Monsanto, que tuvo su epicentro local ayer, por quinto a�o consecutivo, desde las oficinas de la multinacional hasta el Obelisco, mientras la agroqu�mica exige al gobierno nacional una "aduana privada" para cobrarles regal�as a los productores por el uso de semillas, y enfrenta denuncias judiciales de pueblos fumigados. De los 40 pa�ses que organizaron esta marcha, la Argentina fue el cuarto con m�s ciudades adherentes �veinte�, de Salta a Esquel. Una reacci�n masiva que tiene un porqu�.

"Estamos contra la agricultura industrial y transg�nica basada en el uso masivo de agrot�xicos. Dec�an que acabar�an con el hambre del mundo: pas� todo lo contrario." Quien habla es Juli�n Galeano, integrante de la asamblea organizadora. El reclamo central fue el rechazo a que la Argentina se incorpore al Acuerdo Transpac�fico de Cooperaci�n Econ�mica (TPP), un deseo del presidente Macri. Impulsado por EE UU, propone quitar medidas proteccionistas a favor de mayores beneficios de patentamiento para las grandes transnacionales.

Estos 20 a�os fueron todo ganancia para las empresas de agronegocios. Con Monsanto a la cabeza, aumentaron su rentabilidad y su injerencia en el pa�s, con escaso control oficial, al tiempo que se sancionaban normativas favorables, como permitirles fumigar a s�lo 50 o cien metros de los pueblos, cuando el m�nimo deber�a ser mil. La estrella fue el glifosato, principio activo del herbicida RoundUp. Con la asunci�n de Cambiemos, la relaci�n se hizo expl�cita. La gesti�n de Macri cambi� el r�tulo del Ministerio de "Agroindustria", y en la provincia de Buenos Aires, Mar�a Eugenia Vidal nombr� como titular de Asuntos Agrarios a Leonardo Sarquis, ex gerente de la divisi�n Semillas Vegetales de Monsanto.

Reci�n el a�o pasado, el Ministerio de Salud empez� a publicar los "efectos colaterales" del modelo agrario. "Se vio claramente que los departamentos que usan glifosato tienen el doble de mortalidad por c�ncer. En los pueblos sojeros de Chaco, las familias tienen un 30% de sus miembros enfermos de c�ncer; en los ganaderos es entre 3 y 5%", grafica Medardo �vila V�zquez, titular de la Red de M�dicos de Pueblos Fumigados.

Sobre la base de los informes de la C�mara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes, la Red Universitaria de Ambiente y Salud advirti� que el consumo de agrot�xicos aument� un 983% en 25 a�os: de 38 mil toneladas en 1990 a 370 mil en 2015. Medardo subraya: "La Argentina es el pa�s que m�s glifosato usa por habitante al a�o, con 5 litros por kilo." La superficie cultivada creci� hasta 30 millones de hect�reas (70% es transg�nico), y ya son 12 millones de personas las expuestas a estos herbicidas.

Pero las plantas se hacen m�s resistentes. En la misma hect�rea donde en 1996 empleaban tres kilos por a�o de glifosato, hoy aplican doce. Y los vecinos toman conciencia: unos 150 municipios ordenaron sacar a los agroqu�micos de las zonas urbanas.

En Monte Ma�z, en el sureste cordob�s, toda la vida pasa por la agricultura. A principios de 2000, empezaron a darse cuenta: desde la aparici�n del glifosato aumentaban los casos de c�ncer, lupus, alergia y abortos espont�neos. Reci�n en 2014, con el aporte de �vila, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de C�rdoba, pudieron comprobarlo: en Monte Ma�z los nuevos casos de tumores cada a�o son cinco veces m�s que la tasa informada por la OMS para el pa�s: 1070 casos cada 100 mil habitantes, contra 200. Colon y pulm�n, los m�s usuales.

"Fumigaban en clubes, escuelas, en la plaza. Mezclaban productos sin control de los ingenieros agr�nomos, que tienen el librito de Monsanto en la facultad. Pocos toman conciencia de que es un veneno", enfatiza Gladys Rodr�guez, maestra jubilada de 70 a�os. Su hermano y su primo murieron de c�ncer. S�lo en 2014 detectaron 34 casos nuevos: el cura, el director del hospital, funcionarios. La �ltima: una maestra de 30 a�os que falleci� en Laborde, al lado de Monte Ma�z. En julio de 2015, el Concejo Deliberante prohibi� fumigar a menos de 500 metros de la �ltima casa del pueblo, aunque los silos con glifosato permanecen en la zona urbana.

En marzo del a�o pasado, el glifosato fue recatalogado como probable carcin�geno humano por la OMS. Cinco meses despu�s, un equipo de cient�ficos de la Universidad de La Plata detect� presencia de glifosato en el 85% de los productos de higiene personal que contienen algod�n, y en el 76% de frutas y verduras. El Centro de Investigaciones del Medio Ambiente de esa universidad public� un trabajo que demuestra por primera vez que el herbicida tambi�n evapora y cae con las lluvias. Tanta es su presencia cotidiana, que la Facultad de Agronom�a de la UBA desarroll� el "glifotest", para detectarlo r�pidamente en agua, suelo y alimentos. Pero en las universidades tambi�n hay connivencia. Acuerdos, como la c�tedra de Cerealicultura, entre la UBA y Monsanto, o sanciones a quienes investigan: el decano cordob�s de Agronom�a pidi� la expulsi�n de �vila.

Jorge Rulli, referente del grupo de Reflexi�n Rural, explica que "las consecuencias de lo transg�nico son impredecibles. Por eso creo que Monsanto se prepara para anunciar un salto tecnol�gico menos vulnerable a cr�ticas, dejar un poco la soja, volcarse al ma�z para combustible y vender una parte a Bayer."

La cuesti�n se centra en la soberan�a alimentaria y el modelo de producci�n de alimentos. Galeano propone la agroecolog�a, sin el tinte industrial, "una agricultura sin pesticidas, que puede alimentar al mundo, generar m�s empleo y no da�ar al medio ambiente". Los m�dicos de pueblos fumigados presentaron una cautelar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a fines de 2015. Tambi�n hay una demanda colectiva por da�o ambiental encarada por un grupo de abogados contra el Estado y once corporaciones transg�nicas, exigiendo una indemnizaci�n multimillonaria a toda la sociedad. Y el 16 de octubre, D�a Mundial de la Alimentaci�n, en La Haya, una Corte Internacional evaluar� a Monsanto por "cr�menes contra la Humanidad y el Medio Ambiente".�

"Decepcionados" con el gobierno de Macri

El consumo de agrot�xicos en el campo argentino aument� 983% en 25 a�os: pas� de 38 mil toneladas al a�o en 1990 a 370 mil en 2015.

M�s all� de tener ex empleados de Monsanto en el Ejecutivo, y de llamar "de Agroindustria" al Ministerio de Agricultura, el Gobierno Nacional enfrenta un conflicto no deseado con la multinacional agroqu�mica por la llamada "Cl�usula Monsanto". Se trata del testeo a los camiones de los productores por parte de las grandes firmas del sector para controlar la biotecnolog�a en las semillas (RR2 o Intacta), que seg�n Monsanto cuentan con protecci�n de la propiedad intelectual. Pero los productores se niegan a pagarle m�s a Monsanto por las semillas. Esta "aduana paralela" volvi� a unir en el reclamo a las cuatro entidades de la Mesa de Enlace, que se�alaron que "Monsanto aprovecha la inacci�n del Estado para asumir el rol de fiscalizar la producci�n de soja e imponer as� retenciones".

A mediados de abril, el gobierno sac� una resoluci�n que establece que cualquier control de granos debe contar antes con la autorizaci�n de la cartera a cargo de Ricardo Buryaile. El "ninguneo" a Monsanto gener� reuniones de funcionarios con los altos mandos de la firma a nivel mundial, aunque en ninguna estuvo Mauricio Macri. Su administraci�n no niega el actual sistema, ni siquiera que la empresa cobre regal�as por su producto, pero apunta a que el control de semillas est� en manos del Estado. La cuesti�n se agrav� estos �ltimos d�as: el mi�rcoles, Monsanto suspendi� el lanzamiento de su nueva semilla transg�nica XTEND. Su CEO global, Brett Begemann, se�al� que se sent�a "decepcionado" con el gobierno.

Monsanto en las escuelas porte�as

A muchos padres de ni�os que asisten a escuelas primarias porte�as les lleg� un pedido de conformidad para que el colegio participe de una encuesta para el programa "Mi escuela saludable", del Gobierno de la Ciudad, que busca "promover h�bitos saludables para prevenir y disminuir el avance del sobrepeso/obesidad". Las firmas que componen ILSI Argentina, la consultora que analizar� los resultados, son grandes multinacionales, muchas denunciadas por su accionar en t�rminos ambientales y de alimentaci�n saludable. Entre ellas figuran Monsanto, Coca-Cola, Bayer y Syngenta Agro S.A.

Fuente: lafogata.org

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