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Argentina, la lucha continua....

Informe especial

Un infiltrado en todo el movimiento popular

 

La Retaguardia

Am�rico Alejandro Balbuena era una referencia de la Agencia de Noticias Rodolfo Walsh, integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos. Ten�a much�simos contactos con las organizaciones sociales y pol�ticas que necesitan de los medios alternativos, comunitarios y populares para difundir sus luchas. A once a�os de su ingreso, los otros miembros de la Agencia recibieron la informaci�n de que se tratar�a de un oficial de inteligencia de la Polic�a Federal. El dato fue confirmado por el abogado Eduardo Soares. "No es un infiltrado en la Agencia Walsh, sino en todo el movimiento popular. La Agencia ha sido el medio del que se vali� Balbuena para entrar en el resto de las organizaciones populares", fue el veredicto un�nime escuchado en la conferencia de prensa conjunta que realizaron el martes pasado diversas organizaciones. Cu�les son las responsabilidades pol�ticas detr�s de un nuevo caso de infiltraci�n en el movimiento popular, c�mo afecta este hecho el funcionamiento de las organizaciones, y cu�les son los pasos a seguir, son algunos de los debates que se dieron a partir de la confirmaci�n del espionaje. L as reflexiones de Rodolfo Grinberg, integrante de la Agencia, y de Eduardo Soares de la Gremial de Abogados, quien los ayud� a verificar la pertenencia de Balbuena a la Polic�a Federal.

Todos conoc�amos a Am�rico. Confi�bamos en �l. Siempre participaba de las movilizaciones y se interesaba en todas las luchas. Ingres� a la Agencia Walsh en 2002, luego de ser parte de la Red de Corresponsales Populares de La Tribu. Conoc�a a Rodolfo Grinberg, uno de los fundadores de la Walsh, desde la infancia, ya que hab�an sido compa�eros de primaria. Tras varios a�os, se reencontraron estudiando periodismo en el Instituto Santo Tom�s de Aquino de San Mart�n. "Un profesor que tuvimos dec�a que Am�rico ten�a pasta de reportero, que en la calle era un perro de presa. Cuando estalla el 2001 nos empezamos a encontrar en la calle, �l como corresponsal de La Tribu, yo como integrante de la Walsh que en ese momento era min�scula", record� el propio Grinberg en una entrevista realizada por el programa de FM La Tribu "Los Locos de Buenos Aires", que conduce Roberto Ruiz. Finalmente, Am�rico Alejandro Balbuena ingres� a la Agencia Walsh en 2002, poco despu�s de producirse la Masacre de Avellaneda y permaneci� all� hasta hace algunos d�as. "Era amable, simp�tico, colaborador y alguien en la conferencia de prensa dec�a que estas caracter�sticas las reun�an casi todos los servicios. Era el que m�s laburaba, el que m�s aportaba, estaba siempre en la calle" , describi� Grinberg.

Pero hace algunos d�as una fuente de la Agencia Walsh les acerc� una informaci�n inesperada. As� lo relat� Grinberg a "Los Locos de Buenos Aires", el programa que conduce Roberto Ruiz en FM La Tribu: "vemos una planilla que tiene su nombre y la actividad que revistaba en la Polic�a Federal, un oficial de inteligencia de la divisi�n Reuni�n de Datos y An�lisis. Nos dicen que es un hombre que se hab�a incorporado en tiempos de la dictadura, que particip� de Coordinaci�n Federal. Para nosotros fue tremendo descubrir que tu compa�ero, al que cre�as tu compa�ero, se hab�a infiltrado en la Agencia, se hac�a pasar por compa�ero". Para la confirmaci�n del dato, recurrieron al integrante de la Gremial de Abogados Eduardo Soares. "Cuando vinieron por primera vez los compa�eros de la Walsh a plantearnos esto -cont� Soares-, yo les dije que me dejaran confirmarlo porque a m� no me gusta sacarle ficha de bot�n a alguien cuando no lo es. No me gusta que lo hagan conmigo, no me gusta hacerlo con los dem�s. Pero con los compa�eros de la Agencia en ese sentido hay que sacarse el sombrero, fueron cautelosos, vinieron con el planteo, les dije que me dejaran averiguar. Yo tengo 60 a�os y conozco mucha gente que puede dar alg�n tipo de dato. Cuando lo confirmamos reci�n ah� lo abrieron", explic� Soares en di�logo con La Retaguardia.

Una vez confirmada la informaci�n, la Agencia Walsh denunci� la infiltraci�n a trav�s de un comunicado publicado el domingo pasado, y dio m�s detalles el martes en una conferencia de prensa realizada en la sede de Correpi, que cont� con la presencia y el testimonio de distintas organizaciones que tambi�n hab�an conocido y confiado en Balbuena. "�l siempre estuvo presente en la Fundaci�n La Alameda. Gustavo Vera hizo referencia a los temas de trata que han trabajado y en los que siempre estaba implicada la Polic�a Federal. No es de extra�ar que un agente haya estado infiltrado all�. Yo creo que en las asambleas, en todas sospech�bamos que ten�amos alg�n servicio metido adentro, as� que calculo que debe haber estado ah�. Con seguridad con los Familiares de Croma��n, que fue un tema que desde el 31 de diciembre de 2004 �l estuvo pegado a los familiares, y conoc�a vida y obra de las personas y los grupos que ah� se mov�an. La FUBA y la movida estudiantil fue algo que �l tambi�n sigui� mucho. A la organizaci�n Quebracho claramente �l le prest� mucha atenci�n. Fue un n�mero importante de organizaciones a las que �l se peg� para obtener informaci�n", afirm� Grinberg antes de referirse a la �ltima vez que vio a Balbuena: "nosotros tardamos entre quince y veinte d�as en confirmar esta informaci�n y de consultar con organizaciones compa�eras sobre c�mo proceder. Se ve que �l palpit�, escuch� algo o alguien le avis�, yo creo que �l sab�a. La semana anterior al domingo que difundimos la informaci�n me llam� y me dijo que quer�a hablar conmigo porque quer�a dejar la agencia. Vino a casa con un paquete de bizcochitos en la mano, hab�a un choque terrible, porque yo ya sab�a aunque no ten�a la confirmaci�n, y en realidad la buscaba con esta conversaci�n, con tir�rselo a boca de jarro.

Y se lo dije, ‘che, as� que vos est�s en la polic�a y nunca nos dijiste nada’. �l lo neg� pero lo hizo de una manera que no es la de una persona que se siente ofendida porque le est�s diciendo que es un servicio, sino que reaccion� con mucha tranquilidad y creo yo que lo que trat� de hacer, ahora lo pienso porque para m� fue una charla emocionalmente muy fuerte, fue sacarme m�s informaci�n. �l sigui� con su trabajo de tratar de averiguar qu� es lo que sab�a yo. Entonces me preguntaba qu� hab�a hecho, y yo le dec�a que �l sab�a lo que hab�a hecho. La charla dur� unos quince minutos, �l sigui� negando todo hasta que se fue".

Respecto a las responsabilidades pol�ticas ante esta infiltraci�n hay distintas opiniones. "Balbuena fue efectivamente infiltrado por el duhaldismo. Este gobierno lo que hizo fue mantenerlo infiltrado –afirm� Soares–. Fue dirigido durante los primeros a�os del kirchnerismo, primero por Gustavo B�liz, despu�s por An�bal Fern�ndez que fue durante a�os el jefe directo de Balbuena. Cuando Fern�ndez pasa del Ministerio del Interior a Justicia se lleva todas las fuerzas policiales y de seguridad, algo inaudito. Ah� estamos hablando de por lo menos siete, ocho a�os de responsabilidad. Cuando llega la ministra Nilda Garr� hereda esto tambi�n y obviamente tiene una responsabilidad menor que la de Duhalde y Fern�ndez, porque si vos est�s dos a�os en la administraci�n limpi�s pero la responsabilidad existe. A m� me cuesta creer dos cosas: primero, que Balbuena sea el �nico infiltrado y despu�s es donde aparece el problema de las formas. Que un gobierno que hace de los derechos humanos una bandera fundamental, y que con esa bandera ha atra�do a gran parte de la izquierda argentina y a la gran mayor�a de los organismos de derechos humanos, no pueda resolver esto. Y que lo tenga que resolver con un acto administrativo pr�cticamente cuando el agua le llega hasta el cogote. Adem�s, la gravedad de lo de Balbuena es que es de una fuerza policial, porque uno puede tomar el caso Amarilla en el Encuentro Memoria Verdad y Justicia o el del MOPASSOL (Movimiento por la Paz, la Soberan�a y la Solidaridad entre los Pueblos) que eran del Batall�n 601, o el caso de Gerardo Mart�nez, todos hombres del Batall�n de Inteligencia 601 del Ej�rcito. Uno puede decir que eran de la dictadura y que despu�s no lo fueron m�s. No Mart�nez, que se pasea por la Casa de Gobierno de la mano de la presidenta, as� que en ese caso no hay disculpa posible. Pero para la responsabilidad administrativa del Ministerio de Seguridad, uno puede decir que Garr� no tiene nada que ver con los que se infiltraron de 601, pero en este caso el problema es que es la Polic�a Federal, entonces es m�s dif�cil justificar esta situaci�n, es casi imposible. Una cosa es que un polic�a estudie, que trabaje de fot�grafo o de periodista y que nosotros lo sepamos, y otra es que lo infiltren. Si el polic�a quiere trabajar de jardinero o ir a la universidad por qu� se lo vamos a impedir, y si quiere trabajar de periodista que lo haga, pero que todos sepamos que es polic�a. Porque adem�s no es que era un oficial de la guardia de Infanter�a que dirig�a la calle y despu�s iba a la Agencia Rodolfo Walsh. Era un hombre de inteligencia que estaba ah� para hacer inteligencia".

En tanto, Grinberg se�al� que para la Agencia Walsh la responsabilidad es del Estado nacional, y en primer lugar de la ministro de Seguridad, Nilda Garr�: "es inconcebible que haya un servicio de inteligencia que depende directamente del Ministerio de Seguridad y que est�n en desconocimiento. En el mejor de los casos podemos hablar de ineptitud, pero yo no creo que sean ineptos, yo creo que hay una intencionalidad pol�tica de mantener a estos servicios porque son funcionales, porque los necesitan y siempre tienen que estar haciendo inteligencia en las organizaciones sociales para poder penetrarlas, dividirlas y eventualmente reprimirlas, saber d�nde tocar para destruir un movimiento social. Si hubo una movida de parte de ellos para que nosotros caigamos en una trampa, puede ser, no lo sabemos, ni me quiero meter en este tema de que haya internas, nosotros vamos a hablar de responsabilidades pol�ticas, y en este caso es del gobierno nacional. Con esto no le queremos quitarle responsabilidades a los gobiernos provinciales o al de la Ciudad de Buenos Aires porque tambi�n tienen sus esp�as".

En el marco de la conferencia de prensa en la sede de Correpi, varios abogados y militantes mencionaron el Proyecto X y la Ley Antiterrorista como parte de una misma pol�tica de espionaje de parte del Estado. Al respecto, la abogada del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos, Myriam Bregman, asever�: "nosotros queremos ratificar algo que venimos denunciando hace tiempo cuando informamos sobre la existencia del Proyecto X de Gendarmer�a Nacional: el kirchnerismo se caracteriza por tener un espionaje direccionado hacia las organizaciones pol�ticas, sociales y gremiales. Todos los �ltimos casos que hemos podido comprobar se tratan espec�ficamente de una infiltraci�n pol�tica, no es que averiguan cualquier cosa y persiguen a cualquiera, hay una direccionalidad hacia lo que se persiguen e intentan investigar. Todo aquel que haya protestado, se haya manifestado y organizado alguna vez en los �ltimos a�os est� incluido en el Proyecto X. Ahora tenemos que ver c�mo se llama este nuevo proyecto en el que estaba incluido el agente Balbuena, pero lo que s� sabemos y podemos asegurar es que la Polic�a Federal tiene divisi�n espec�fica que proviene de la dictadura, que tiene mil agentes, y ning�n gobierno de 1983 a esta parte se ha atrevido a tocar. Est� regida por legislaci�n secreta, dictada por la Libertadora y que se ampli� en las distintas dictaduras y sigue rigiendo. Esto lo sabemos todos, �c�mo no lo va a saber Garr� y quienes est�n dirigiendo el Ministerio de Seguridad?", se pregunt� Soares.

En relaci�n a cu�les ser�n los pasos a seguir de aqu� en m�s, Rodolfo Grinberg manifest� en FM La Tribu: "reclamar al gobierno nacional el desmantelamiento del aparato de inteligencia. Que se abra la lista y que se ponga a disposici�n toda la informaci�n que ellos recopilaron. Las organizaciones tenemos que aprender de esto, sacar conclusiones, tener un control m�s eficaz sin entrar en la paranoia , de compa�ero a compa�ero, de conocimiento que es lo que por ah� m�s ayuda a que estas cosas no ocurran. Tambi�n creo que vamos a avanzar en el sentido legal pero dentro de lo que es la acci�n pol�tica, creemos que tenemos que hacer una denuncia judicial que contenga todo este tipo de reclamo. Hasta ahora no presentamos ninguna denuncia". La pr�xima semana, el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia presentar� un H�beas Data colectivo; es decir, la exigencia al Estado para que entregue todos los datos recabados de las personas y organizaciones a trav�s de este hecho denunciado.

Durante la entrevista realizada por La Retaguardia al abogado Eduardo Soares, se habl� sobre los objetivos de la infiltraci�n. Dijo que adem�s de conseguir informaci�n, lo que se buscaba era generar desconfianza entre las agrupaciones, logrando su desorganizaci�n. Cuando lo consultamos acerca de por qu� el Estado infiltra a las organizaciones sociales y no a las delictivas, respondi� que "en las pel�culas los malos son la mafia, en la realidad al menos en nuestros pueblos y en nuestras naciones latinoamericanas "las mafias" (para el poder) son los que pelean, las organizaciones sociales, los que est�n luchando por otro tipo de sociedad, por una sociedad igualitaria sin explotadores ni explotados. Es m�s l�gico, dir�a natural, que para un modelo, y me refiero al sistema capitalista en general, que concentra la riqueza, que es un capitalismo extractivo, �stos sean los malos a los que hay que infiltrar. A m� me parece que cuando una organizaci�n lleva adelante una pol�tica correcta que es justa, comprendida por la gente, es muy dif�cil que por medio de la infiltraci�n la puedan destruir; le pueden producir un determinado da�o. Como eso es una cuesti�n psicol�gica nos meten el miedo, entonces todos estamos mirando al compa�ero de al lado. Yo creo que hay que incentivar en los compa�eros que no le den tanta bola a eso y que profundicen una l�nea pol�tica determinada, u organizativa o de solidaridad que cada organizaci�n tiene, porque si no metemos la v�bora de la discordia y nos infiltramos a nosotros mismos. Eso independientemente de las respuestas que hay que tener. Seguramente tendremos una respuesta jur�dica porque se est�n violando preceptos constitucionales, garant�as expresas protegidas por la Constituci�n, y la respuesta pol�tica tiene que ser no bajar los brazos y seguramente romperle las pelotas al poder pol�tico, hay que presionar tambi�n ah�. Me parece que la cuesti�n es seguir adelante, construyendo el objeto que cada organizaci�n se ha planteado para s� misma".

Fuente: http://www.laretaguardia.com.ar/2013/05/informe-especial-un-infiltrado-en-todo.html#more

Fuente: lafogata.org

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