Argentina: La lucha continúa
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Hallazgo de dólares en aeropuerto Jorge Newbery
Señales de cómo funciona el sistema
Juan Francisco Coloane
El caso del empresario venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson que llegó
el sábado 4 de agosto a las 3 AM a la Argentina en un vuelo privado, con una
valija conteniendo 790.000 dólares sin declarar, ya está en la justicia
argentina. El dinero fue detectado por el scanner del aeroparque metropolitano
Jorge Newbery.
En la recta final de la carrera presidencial en Argentina, el hecho es
intrigante. ¿Deliberado?... ¿Accidental?... La pregunta de otra forma: ¿Son
prevenibles errores tan graves en momentos claves? Se repite a otra escala, la
perplejidad del caso Miceli. Una explicación podría ser que estos incidentes
formen parte de un sistema, -no sólo en Argentina- y de que ahora se descubren
en forma descarnada. El caso del Jorge Newbery hay que tener cuidado en llamarlo
unilateralmente de corrupción en Argentina. Es más grave, porque involucra dos
naciones, aunque los gobiernos se desentiendan 'políticamente' del asunto. Este
como otros, está demostrando que hay formas de operar un sistema paralelo de
redes.
La fiscal argentina en lo Penal y Económico María Luz Rivas Diez interpuso una
denuncia para que se investigue al empresario venezolano por el supuesto delito
de contrabando. Rivas Diez todavía no concluye si lo sucedido es 'un contrabando
o una infracción'. El empresario nunca intentó ocultar lo que llevaba en el
maletín, por tal razón las autoridades en el aeropuerto consideraron que se
estaba frente a una 'infracción de equipaje' y no a un delito. El empresario
salió de Argentina el martes 7 con un pasaporte estadounidense hacia Uruguay,
sin haber sido investigado con mayor profundidad durante su breve estadía en
Buenos Aires.
Antonini Wilson es un empresario de 46 años, con negocios en Miami, donde está
radicado. Viajó desde Caracas como acompañante de Daniel Uzcateguy Speech, hijo
del vicepresidente de PDVSA, la empresa petrolera del Estado venezolano, y junto
con él cuatro ejecutivos de dicha compañía y tres funcionarios argentinos, uno
de los cuales, era Carlos Uberti, director ejecutivo del órgano de Control de
Concesiones Viales (OCCVI), que fue inmediatamente removido del cargo.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, supervisor directo de Uberti afirmó
que se le había pedido la renuncia por el error de permitir que el empresario
utilizara el charter aéreo contratado por ENARSA, la empresa nacional argentina
de petróleo.
Las primeras informaciones señalaron a Wilson declarando ser parte de la
delegación del presidente Hugo Chávez, que llegaba en una visita oficial el día
subsiguiente, o sea el 6 de agosto. Posteriormente se desmintió esta versión.
PDVSA a la fecha no había dado explicaciones de por qué y para qué un hombre
traído por ellos en el avión ingresaba a la Argentina semejante cantidad de
dólares en efectivo.
El curso de la noticia desde el arribo de los pasajeros en el avión privado ha
sido confuso y fragmentario. La postergación en entregar los nombres de los
ocupantes del avión inmediatamente a la prensa, todavía es inexplicable, aunque
nuestras fuentes señalan que 'en todo esto ha habido una orden y un respaldo
mayor'. La noticia recién sale a luz pública el lunes al caer la tarde por una
estación televisiva de cable.
El mar de fondo
Antonini Wilson pertenece a una familia acaudalada, y el cuadro de hipótesis
está abierto: lavado de dinero, 'cajas paralelas' en el negocio energético o del
que sea; negocios viciados, o corrupción llana y simple. Todas difíciles de
probar, y lo peor, con pocas probabilidades de conocer el destino del dinero.
El célebre periodista singalés Tarzie Vitacchi, señala que en 'los hechos el
tema siempre es otro'. Y, en este incidente del aeropuerto Jorge Newbery, que no
es solo el hallazgo de un maletín con dinero, como otros casos que podrían caer
fácilmente en el área de la corrupción más convencional, los temas son varios.
Uno, es un tema más profundo y de naturaleza más macro, que tiene que ver con el
cómo se están haciendo funcionar los sistemas que absorben crisis financieras,
crisis energéticas, y hasta las crisis políticas.
Si uno analiza el tiempo y los contextos de Venezuela y Argentina, no pareciera
ser un tema de lavado de dinero, o dinero no registrado contablemente con el
cual alguien o un grupo en particular se está haciendo rico indebidamente. Lo
medular que se observa es en el cómo opera el sistema financiero, a través de un
agenciamiento -el papel de agentes políticos y operadores- en que la
intersección entre poderes políticos y atribuciones fiscales se hace cada vez
más promiscua. Pero esto no es un rasgo exclusivo de estos dos países.
Oscar Amado de ARGENPRESS dice: '«cajas negras», «diplomacia paralela», la CIA -con
funcionarios locales que le responden- e «internas kirchneristas» participarían
de este juego'. Lo dice y pienso que el ajuste estructural de las economías que
se arrastra desde los años 80, también puede generar un 'ajuste paralelo' en las
formas de hacer funcionar la economía y la gestión de la política. Eso de 'cajas
paralelas y oficinas paralelas', es como el rasgo que define al sistema, hacia
el cual tanto el Estado como el público, se sienten incómodos. Pero hay una alta
dosis de hipocresía en esta incomodidad, porque es la condición para que el
sistema funcione. Al final del día los sistemas políticos lo aceptan.
Pero hay algo más. Para Oscar Amado, además de la paralización del proyecto del
gasoducto del sur, está la 'creciente caracterización de Brasil como un sub
imperio, y de cómo Lula entra en el buche de los EEUU'. El lunes 6 de agosto los
presidentes Hugo Chávez y Néstor Kirchner acordaron que Venezuela compraría
bonos argentinos equivalente a 1.000 millones de dólares, como una contribución
para refinanciar la deuda externa de Argentina. En los acuerdos bilaterales
decidieron construir una planta de conversión de gas líquido que sería
transportado de Venezuela por navíos. Un cambio de estrategia para enfrentar la
presión estadounidense sobre Brasil para hacer fracasar el proyecto de la red de
gas que uniría a los tres países: Venezuela, Argentina y Brasil.
El tema político no pasa intrínsecamente por lo que hacen Chávez, Kirchner,
Ortega o Bachelet, con sus tasas de crecimiento o su ordenación administrativa
interior, sino de cómo se asocian frente a la formación de una alianza mayor
entre EEUU y Brasil. Esa intensidad brasileña por adoptar un rol de poder
subrogante, conduce a un desequilibrio que exacerba la necesidad de asentarse en
el poder a toda costa en la región.
Las señales contrarias a esta alianza entre Argentina y Venezuela son variadas.
El País de España editorialmente ha criticado la política exterior de la
Argentina como de 'pendular'. Como que las políticas exteriores deberían ser
rectilíneas con la española por ejemplo, que sí o que no a la invasión y la
ocupación a Irak. O el bombardeo a Teherán. El país dice: que por una parte, a
través del viaje a España de la senadora Cristina Fernández, se generan
expectativas para atraer capitales españoles. Por otra, se genera la alianza con
el 'populismo chavista'.
También en la trinchera más dura está la comunidad judía en Argentina que
resiente la cercanía de Kirchner con Chávez así como los lazos entre Irán y
Venezuela. Ellos interpretan el antinorteamericanismo de Chávez como
antisemitismo.
Elecciones en octubre
¿Cuanto afectarán la seguidilla de informaciones sobre casos de corrupción, a
las posibilidades de la candidata oficialista Senadora Cristina Fernández?
No mucho, dice una mayoría de fuentes consultadas, además que el opositor
Lavagna, por más que sea el candidato lógico de las transnacionales no tiene
carisma que es la opinión generalizada. Después de la experiencia chilena de los
últimos 17 años, es difícil que los países continúen aceptando tecnócratas con
autoritarismo. Una mezcla explosiva.
El caso del aeropuerto es tal vez tan insólito como el de la ex ministra Miceli.
Sin embargo, el más grave ha sido el de la empresa sueca Skanska en trabajos que
costaron más de 1.500 millones de dólares, 50% más de lo que una investigación
indicó. Skanska habría sobornado a funcionarios para la adjudicación de obras
públicas a precios mayores que los del mercado. Como resultado hubo despidos
laborales en la empresa sueca y en el gobierno argentino, pero Skanska sigue, y
el Estado argentino tiene que funcionar.
'Todo eso ya pasó y el presente son los beneficios de la alianza con Venezuela',
nos dice un empresario argentino. De alguna forma, el empresariado argentino en
general se ha beneficiado por el acercamiento entre ambos países, y no son pocos
los que le agradecen a Hugo Chávez en poner el acento en contribuir que
Argentina resuelva el problema de la deuda externa y que por sobretodo, no se
deteriore más la situación energética. Agrega: 'No se trata de aceptar la
corrupción, pero con las fuertes presiones que existen en la cúpulas financieras
y políticas por dirigir desde el Estado, no todo ocurre por los canales
fiscalizados. El crecimiento económico de Argentina al 7 y 8 por ciento, no se
ha dado, ni por la fiscalización ni por la ductilidad del Estado; existen redes
paralelas', agrega.