Medio Oriente - Asia - Africa
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La Abuela de Tommy
Uri Avnery
Traducido para Rebeli�n: Carlos Sanchis
A veces una persona "compra su mundo en un momento," como dice el antiguo
dicho hebreo. Esto es lo que hizo el Ministro de Justicia, Yosef ("Tommy") Lapid,
cuando profiri� las palabras: "�Esta anciana mujer me recuerda a mi abuela!"
Esta anciana mujer, habitante del campo de refugiados de Rafah cuya casa fue
demolida por el ej�rcito israel�, fue inmortalizada por la c�mara mientras
revolv�a intensamente entre las ruinas de su casa en b�squeda desesperada de sus
medicinas. Dos d�as despu�s, los periodistas la encontraron en el mismo lugar y
todav�a buscaba sus medicinas bajo las ruinas.
La abuela de Tommy pereci� en el Holocausto. �l naci� en una regi�n h�ngara en
el norte de Yugoslavia y sobrevivi� al Holocausto en el barrio jud�o de
Budapest. Cuando �l mencion� "mi abuela", estaba bastante claro que quiso citar
a una v�ctima del Holocausto.
La frase dio el saque a una tormenta. Puede bien haber sido la paja que rompe el
lomo del camello y que haya inducido al gobierno a considerar un alto en la
atrocidad continuada en Rafah.
Por supuesto, la situaci�n estaba madura para eso. Las fotograf�as de la matanza
y destrucci�n sobre la pobre ciudad llenaban los boletines de noticias de
televisi�n y las p�ginas de los peri�dicos por todo el mundo. La cadena de
televisi�n Al Jazeera las mostr� varias veces a todas horas a decenas de
millones de personas del mundo �rabe. En el mundo occidental, tambi�n, las
pantallas estaban llenas de ellas. El impacto acumulado era terrible-el ej�rcito
israel� se mostr� como una m�quina inhumana que destru�a las vidas de centenares
de familias sin avisarles siquiera. La fotograf�a de un peque�o muchacho
luchando con una gran maleta en un esfuerzo por salvar algunas de las
pertenencias de su familia dice m�s que los millares de palabras de los
mentirosos oficiales del ej�rcito.
El tanque que fue filmado disparando a manifestantes desarmados que marchaban
aplaudiendo sus manos al un�sono, hizo rebosar el vaso. Los pretextos y
explicaciones dados por los mercenarios de la propaganda oficiales s�lo hicieron
empeorar las cosas. Pod�a percibirse el estremecimiento mundial.
Pero la direcci�n militar y pol�tica estaban borrachas de acci�n. Anunciaron que
las operaciones continuar�an a una escala aun m�s grande. Se concentraron
fuerzas que sumaban una divisi�n reforzada del ej�rcito para dar el golpe de
gracia a Rafah. La intenci�n-como testificaba el propio Lapid-era demoler 3000
casas.
Parece que los americanos estaban activos entre bastidores. George Bush est�
teniendo bastantes problemas con Irak. Su pol�tica est� derrumb�ndose. Las
fotograf�as de Rafah ti�eron de negro a�n m�s la imagen de los americanos, los
amigos de Sharon y compa��a, a los ojos de los iraqu�es cuyo coraz�n est� con
los palestinos. Por primera vez, el representante americano se abstuvo de vetar
una resoluci�n del Consejo de Seguridad que critica a Israel (a�n as�, en un
lenguaje rid�culamente moderado). Indudablemente, se mantuvieron conversaciones
por tel�fono en norteamericano b�sico, reprendiendo a Sharon mucho m�s
bruscamente.
Dentro de Israel, tambi�n, la oposici�n se uni� moment�neamente. D�a tras d�a
las organizaciones radicales por la paz (casi en solitario, desgraciadamente) se
enfrontaban a la polic�a en las ciudades e incluso rompieron un bloqueo de
carreteras en la frontera de la Franja de Gaza. Los medios de comunicaci�n
israel�es no pod�an ignorar ya estas manifestaciones y de mala gana consagraron
algunos segundos a ellas. (Al Jazeera las mostr� durante diez minutos y las
repiti� una y otra vez).
En la direcci�n del pa�s la convicci�n de que las operaciones militares eran un
triste fracaso gan� terreno. Aparte de para satisfacer la sed de venganza,
ning�n objetivo real se hab�a logrado. Algunos t�neles fueron de hecho
descubiertos (dos seg�n una versi�n, cuatro seg�n otro)-pero, para eso, unas
compa��as habr�an sido suficiente.
Los hombres "buscados" salieron del �rea cuando vieron los preparativos de la
gigantesca operaci�n. La divisi�n sembr� la muerte y la destrucci�n sin lograr
cosa alguna.
En esta situaci�n, la declaraci�n de Lapid rompi� el dique. La acci�n se
interrumpi� en la mitad.
Como podr�a esperarse, la derecha atac� a Lapid violentamente. �C�mo se atrev�a
�l ofender la memoria de las v�ctimas del Holocausto? �C�mo puede hacer nadie
semejante comparaci�n? ��sta es una vil manipulaci�n de Lapid por ser �l un
sobreviviente del Holocausto! (En Israel, es costumbre que s�lo la derecha tiene
el derecho de advertir de un Segundo Holocausto, por lo que ellos pueden
comparar a Arafat con Hitler y a los palestinos con los nazis.)
Lapid intent� defenderse desesperadamente. �l no ten�a ninguna intenci�n de
hacer una comparaci�n, Dios nos libre. No hab�a mencionado el Holocausto en
absoluto.
Adem�s, su segunda abuela sobrevivi� al Holocausto.
As�, � por qu� profiri� aquellas palabras en primer lugar? Los c�nicos
encontraron muchas explicaciones: Lapid es un h�bil demagogo. Durante a�os ha
aparecido en un debate de televisi�n y se ha vuelto famoso por sus abusivos
ataques a las izquierdas, �rabes, jud�os ortodoxos, jud�os orientales y gente
pobre. Por ejemplo, uno recuerda a una mujer rubia desempleada que aparec�a en
su debate y que se quejaba de sus circunstancias miserables. La interrumpi�
Lapid rudamente: "� de d�nde consigui� usted el dinero para te�irse el pelo?"
Seg�n los c�nicos, Lapid siente que el viento est� cambiando y �l est�
adapt�ndose. Quiere demostrar que no es el perro de lanas de Sharon, como tantos
creen. Quiere sacudirse su responsabilidad por las atrocidades cometidas por el
gobierno de Sharon.
Todos esto puede ser bien verdad, pero yo siento que la frase sobre la abuela se
le escap� en un momento de agitaci�n real, sin c�lculo alguno. Debajo de todas
las diversas capas de la personalidad de Lapid, la mujer de Rafah toc� la m�s
profunda de todas. Enterrado bajo el pol�tico y el entretenedor de televisi�n
est� el ni�o del Holocausto, y eso es lo que sali� en ese momento.
Hay momentos en la vida de un ser humano, en que su calidad m�s oculta es
expuesta, libre de intereses y c�lculos. Yo creo que esto es lo que pas� en ese
momento.
La influencia del Holocausto en el car�cter de los sobrevivientes, sus ni�os y
los ni�os de los ni�os, es un fen�meno complejo. Una vez, un director de una
escuela secundaria me dio las composiciones escritas por sus alumnos, muchachos
y muchachas, despu�s de una visita a Auschwitz. Las reacciones se dividieron en
dos grupos.
La mayor�a de los alumnos escribi� algo como: "viendo lo que los nazis hicieron
a los jud�os mi conclusi�n persigue que la defensa de Israel y el pueblo jud�o
es el mandato m�s elevado, y para este fin, todo est� permitido."
Una minor�a de los alumnos escribi� algo como: "viendo lo que los nazis hicieron
a los jud�os mi conclusi�n persigue que el Estado jud�o debe ser m�s humano que
cualquier otro y ser un ejemplo de c�mo comportarse con las minor�as, para que
esto nunca pueda pasar de nuevo."
Parece que en el coraz�n de Tommy Lapid ambas reacciones existen lado con lado.
En tiempos ordinarios, la primera reacci�n se manifiesta en su conducta.
Pero en su favor debe decirse que, en un momento de verdad, un momento de
agitaci�n profunda, la segunda reacci�n sac� ventaja.
"La abuela de Tommy" se volvi� un s�mbolo esta semana. Esperemos que se
convierta en un poste indicador.
29.5.04