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La vieja Europa

12 de junio del 2002
La policía intenta detener a a lgunos de los inmigrantes encerrados en sevilla

Rebelión

Dos policías a caballo, un furgón y un coche zeta de la Policía Nacional han entrado en la Universidad Pablo de Olavide y han tratado de detener a cuatro de los inmigrantes encerrados que se hallaban durmiendo en la parte exterior de uno de los Pabellones cubiertos. Este desmesurado dispositivo policial ha detenido con forcejeos y de manera violenta a uno de ellos.
Los otros tres inmigrantes han logrado salir de la situación aunque uno ha tenido que ser atendido por los servicios sanitarios de la Universidad al ser lesionado por los agentes policiales.
Con esta operación, la Policía Nacional está teniendo una actitud claramente provocadora y no busca más que una respuesta por parte de los encerrados además de crear un ambiente de tensión en el campus universitario.
La Asamblea de Trabajadores Jornaleros Inmigrantes ha informado a la Universidad de los hechos ocurridos y está a la espera de la respuesta por parte del rectorado.
Aproximadamente 400 trabajadores procedente de diferentes paises, mayoritariamente de Africa, ocuparon ayer las instalaciones de la universidad Pablo de Olavide de Sevilla.
Casi todos vienen de Huelva, donde de una u otra forma tenian posibilidades de trabajar en la campaña de la fresa.
Son varios ya los años que llevan desempeñando esa labor, pero, precisamente por eso, y por que las condiciones en las que trabajaban eran miseras, empezaron hace tiempo a reclamar unas mejoras en sus condiciones de trabajo.
ello ha llevado a los empresarios de la zona a contratar a inmigrantes de otros paises. No para pagarles menos (eso ya es casi imposible) sino simplemente porque aún no están organizados o de momento no pueden reclamar mejoras en sus condiciones laborales y de vida.
Como consecuencia, mas de 5.000 trabajadores estan malviviendo en el campo, sin la mas mínima ayuda y sin ninguna posibilidad de salir de donde estaban, que no era otro lugar que el campo.
Hasta el campus se han desplazado inmigrantes de varias nacionalidades para tratar de lograr su regularización con el encierro, pero el marroquí Abderramán Karachi hace hincapié en el rechazo que sufren los magrebíes que acuden a la recogida de la fresa: "Somos los que más estamos sufriendo, viviendo en chabolas y enfermando". Karachi asegura que este año les han discriminado por su origen: "Decían que no querían árabes, yo creo que todos los dedos son iguales y que hay gente buena y mala en todas partes".
A pesar de que el origen de su situación reside en el desplazamiento de la mano de obra, generado tras la contratación en origen de trabajadores en Polonia y Rumania que han ocupado puestos de trabajo que antes desempeñaban muchos temporeros magrebíes, Karachi prefiere no avivar el fuego entre inmigrantes: "Los pobres son iguales".
Decidieron salir de su aislamiento y venir a Sevilla. Precisamente donde dentro de unos días los gobernantes europeos reclamaran unas fronteras mas altas, unas leyes mas duras.
No se está cuestionando que determinadas leyes sean mejores o peores. Se está determinando si una parte de los trabajadores y trabajadoras del planeta en el que nos ha tocado vivir tienen o no derecho a la vida.
Detrás de cualquier ley contra los inmigrantes, no solo se esconden millares de dramas humanos por la simple superviviencia, sino un ataque brutal al conjunto de los trabajadores y trabajadoras del planeta. Dramas de los que no podemos estar indiferentes, ya que, esas mismas leyes, mañana, y digo mañana, no dentro de 20 años, serán aplicadas a cualquiera que cuestione o critique en lo mas mínimo las condiciones de vida a las que nos estan llevando.
La Universidad esta rodeada por la policía. Es imposible entrar o salir sin pasar por un control.
La policía ha detenido a más de treintena de inmigrantes que iban a sumarse a la protesta.
Los encerrados no pueden ni entrar ni salir de la universidad sin ser detenidos.
El líder del Sindicato de Obreros del Campo (SOC), Diego Cañamero, acusó al Ejecutivo de pretender, por un lado, "expulsar a los jornaleros de los pueblos" a través de la reforma del subsidio agrario y, por otro, "tener inmigrantes irregulares para que trabajen por menos dinero".
Según Cañamero, esta protesta se justifica por la situación "infrahumana" que padecen los inmigrantes en Huelva desde hace varios meses. Todos los colectivos se desmarcaron de la organización de este encierro, pero adelantaron que lo apoyarán hasta el final. El sindicalista de CGT Federico Noriega aseguró que las leyes que ignoran la realidad están abocadas al fracaso. "Este fenómeno no se va a solucionar ni con Berlusconis ni con Bossis ni con cañoneros en el Estrecho", dijo en alusión al primer ministro italiano y al líder de Liga Norte, Umberto Bossi.